El Carnaval de Sitges encara hoy miércoles la recta final con la celebración del Entierro de Su Majestad Carnestoltes I, que cerrará una semana de juerga y desenfreno.
La culminación de la fiesta llega después de la Rua del Exterminio, la última cita más multitudinaria del Carnaval de Sitges. La Rua se ha celebrado este martes a lo largo de 4.40 h sin incidencias destacables. A las siete de la tarde, justo antes del desfile, ha tenido lugar un minuto de silencio como muestra de rechazo por la intervención militar rusa sobre el territorio ucraniano. También algunas collas han lucido durante la rua carteles con un clamor a favor de la paz. De este modo, Sitges ha condenado la acción militar y la vulneración del Derecho Internacional.
Como en la Rua de la Disbauxa, 34 carrozas y alrededor de 1.300 personas han participado en la Rua del Exterminio que ha vuelto a poner de manifiesto la espectacularidad, el ingenio y la sátira de las collas participantes. Su Majestad Carnestoltes I, acompañado de su comitiva, ha encabezado la rua que ha permitido volver a ver a través de las collas de pluma y las collas de "fardo", lentejuelas, creatividad, alegría e imaginación. Como curiosidad, este año varias collas han aprovechado disfraces de otros años ante la incertidumbre sobre la celebración del Carnaval a causa de la pandemia de la Covid-19. Personajes del mundo del cine como los 'Gremlins', los payasos de la TV y fantasías han sido algunos de los protagonistas de la Rua del Exterminio. Como es tradicional, la Reina del Carnaval ha cerrado el desfile.
El despliegue de cuerpos de seguridad y sanitarios, con más de un millar de efectivos, ha vuelto a velar por la seguridad de participantes y espectadores. Un operativo que se ha cerrado sin incidencias destacables. La alcaldesa de Sitges, Aurora Carbonell, ha hecho una valoración muy positiva del Carnaval de este año "sobre todo por la gran participación de gente que ha habido en las ruas, con un total de casi 2.000 participantes, y también con una gran afluencia de público durante los dos días, en especial el domingo. Y por lo tanto, en este sentido, satisfacción porque Sitges, una villa eminentemente turística, necesitaba volver a generar actividad económica". La alcaldesa ha añadido también "que hemos tenido un carnaval seguro y sin ninguna incidencia destacable, una tarea que es fruto de la planificación, el trabajo preventivo y la coordinación entre todos los cuerpos de seguridad, elementos que nos ha llevado a obtener los buenos resultados".
El concejal de Tradiciones y Fiestas, David Martínez, ha destacado "un gran Carnaval que hoy culminaremos con el entierro de Su Majestad" y ha añadido que "ha sido una celebración espectacular que hemos podido sacar a la calle con unas ruas donde todo el mundo ha podido disfrutar al máximo y esto era necesario". David Martínez ha remarcado "el buen desarrollo de la organización gracias al trabajo de la comisión, de entidades, de todas y cada una de las collas, y del ayuntamiento".
En cuanto al índice de visitantes y la ocupación hotelera, según datos del Gremio de Hostelería de Sitges, el sábado 26 –Día de Fardo- se llegó al punto más alto con un 80% de ocupación hotelera, y el resto de días de Carnaval se ha alcanzado un 60%. En cuanto a la restauración, los dos turnos tanto del sábado como del domingo se ha alcanzado en términos generales los niveles habituales de Semana Santa.
Previamente a la Rua del Exterminio, al mediodía los niños de Sitges han sido los protagonistas de la última de las ruas infantiles, con un total de 22 carrozas. Más de 700 participantes han lucido sus disfraces ante un numeroso público con bailes, música y color en el segundo y último desfile.
Miércoles de Ceniza
Como manda la tradición, hoy, Miércoles de Ceniza (2 de marzo), Su Majestad Carnestoltes culmina su mandato transgresor. El Entierro del Rey del Carnaval, Miércoles de Ceniza, pone fin a la semana de celebración y permite la llegada de la Señora Cuaresma, quien establece con el Manifiesto de la Verdura las nuevas conductas que hay que adoptar para redimir los excesos del Carnaval.