La junta de gobierno local del Ayuntamiento de Calafell ha adjudicado las obras de un segundo plan de aceras en Segur de Calafell. Se invertirán 500.000 euros y serán ejecutados por Rubatec, empresa ganadora de la licitación. Los trabajos se iniciarán en breve.
Este segundo plan de aceras recupera la filosofía y el ámbito de actuación del primer plan, realizado hace unos pocos años y que significó una inversión de 1,9 millones de euros. La filosofía consiste en reparar aceras, centrándose en los desperfectos existentes, y estirar el presupuesto disponible en todo lo que sea posible, dadas las variadísimas casuísticas de mal estado y conservación.
“Hacer aceras del todo nuevas, que ya es lo que nos gustaría, implicaría un coste elevadísimo e inasumible por parte de las arcas municipales”, dice el teniente de alcalde de Territorio, Miguel Ángel Perín. El concejal añade: “Sin embargo, con la fórmula que aplicamos podemos conseguir resultados más que aceptables, asumibles económicamente, y que dan una solución ya no inmediata, sino para unos cuantos años”.
Esta fórmula se ha aplicado también, con buenos resultados, al plan de aceras realizado en la urbanización Bellamar hace unos meses.
El ámbito de actuación de este segundo plan en Segur continúa e intenta completar hasta donde dé el dinero la zona del primer plan. Es decir, la parte central y partes altas del núcleo de Segur. Aproximadamente, el perímetro delimitado por la avenida de España. Según Perín, “acabaremos reparaciones en calles que no pudimos acabar con el primer plan y haremos en nuevas calles”.
El Ayuntamiento ha aprobado también la realización de trabajos de asfaltado y mejoras de calzadas y conducciones subterráneas, por importe de unos otros 500.000 euros, en el núcleo de Segur. La adjudicación ha recaído en la empresa Tecnofirmes. En breve, se dará más información.
Poner al día los vados
Estas obras son un momento apropiado para que los titulares de vados hagan la rampa reglamentaria de acceso, si no la tienen. Para fomentarlo, se aplicarán dos medidas. La primera, quien así lo decida se ahorrará el coste de la licencia de obras. La segunda, la constructora adjudicataria de las obras ofrecerá un precio especial para hacer la rampa. Sin embargo, todo el mundo puede elegir la empresa o profesional que desee, conservando en cualquier caso la gratuidad de la licencia.
