Una vecina de Vilanova i la Geltrú ha denunciado haber sufrido un robo con agresión sexual la noche del martes, después de la fiesta del Vidalot del Carnaval. Alrededor de las 22 h, la víctima fue asaltada por dos hombres que le robaron el móvil y el dinero que acababa de sacar del cajero automático, y uno de los ladrones le hizo tocamientos.
El Ayuntamiento y la Federación de Asociaciones por el Carnaval (FAC) han condenado el suceso durante la valoración del conjunto de la fiesta. Los organizadores han resaltado un récord de asistentes a todos los actos, con más de 60.000 participantes activos. Al mismo tiempo, tanto el gobierno como la FAC han lamentado el tono “insultante” con el que el Carnestoltes hizo el sermón el viernes y el discurso de entierro de ayer.
Tanto el Ayuntamiento como la FAC han celebrado que el Carnaval de este año se ha celebrado “con plena normalidad” después de dos años marcados por la covid, y han aplaudido también la ausencia de sucesos a excepción de un robo con agresión sexual. “No queremos ningún tipo de violencia machista en ninguna fiesta de la ciudad”, ha aseverado este jueves la concejala de Cultura, Mercè Mateo, que ha recalcado: “Queremos que las mujeres y niñas puedan ir solas y seguras por la calle, sin que ningún gamberro se pase de la raya”.
En relación a la prevención de las agresiones sexuales, el consistorio ha destacado que los puntos lilas han atendido durante toda la semana a más de 300 personas por consultas de todo tipo. En cuanto al operativo de seguridad, gobierno y FAC han resaltado “el acierto” de haber reducido significativamente el horario de las fiestas nocturnas en la calle, que este año han terminado a las 3 h de la madrugada -en anteriores ediciones se habían alargado hasta las cuatro y media y las seis menos cuarto de la mañana.
“Exceptuando la agresión sexual, ha habido muchos menos incidentes que otros carnavales de antes de la pandemia”, ha asegurado el presidente de la FAC, Dídac Santos, que ha recordado que las diferentes fiestas reúnen a miles de personas en espacios de mucha concentración. “Es evidente que ha habido menos conflictividad y estudiaremos mantener la medida el año que viene”, ha añadido.
La participación multitudinaria es uno de los aspectos mejor valorados por el Ayuntamiento y la FAC, que se han congratulado por haber ampliado la diversidad de actos con el fin de dar respuesta a todos los públicos. En todos los casos, han garantizado, ha habido un gran número de asistentes. Han señalado, por ejemplo, el nuevo formato del Caramel infantil y todos los actos del sábado por la noche.
El evento más masivo de todos, con diferencia, fueron las Comparsas del domingo, que este año reunieron a 20.000 participantes. La alta participación colapsó en varios momentos las guerras de la plaza de la Vila, evidenciando una saturación que hace años que se debate entre las entidades participantes.
Santos ha celebrado que “después de la pandemia, todo el mundo ha querido salir al Carnaval” pero ha admitido que “ahora más que nunca se debe encontrar una solución” para descongestionar las batallas de caramelos: “Hay momentos con 4.000 personas saltando a la vez y habrá que consensuar la manera de gestionarlo”.
“La sátira no es insulto”
Por otra parte, Mateo y Santos han felicitado a las entidades organizadoras del sermón y del entierro del Carnestoltes, pero ambos han coincidido en lamentar el tono utilizado en sus discursos, mucho más punzantes que otros años. “La sátira no es el insulto”, han resaltado desde la FAC, que han considerado que “se cayó en el insulto fácil aprovechando que el personaje que interpretaba el Carnestoltes tenía un momento de gloria”.
La concejala y el presidente de la FAC han defendido la ‘sátira vilanovina’ como emblema del Carnaval de la ciudad, y han reprochado a los autores del sermón y el entierro que “se sobrepasaran los límites de la sátira para lanzar ataques personales”. Mateo ha reivindicado “no caer en las faltas de respeto y el mal gusto” y ha defendido el valor de trabajar “un humor crítico e inteligente”.