Hola Laura, ¿podrías explicarnos cómo nació AMANCU?
AMANCU nace en el año 2016 de la voluntad de un grupo de voluntarios de la protectora de Cunit cuando se quedó en situación de desamparo porque otra protectora dejó de gestionar. Los voluntarios estaban muy implicados con los animales y se organizaron para crear AMANCU, para que dependa de qué empresa o protectora se pusiera, se pudiera actuar en consecuencia y poder ayudar a los animales en los diferentes frentes que se necesitara. Al principio no sabíamos gestionar y se nos hizo todo muy grande, pero vimos que para ayudar a los animales más complicados, la solución que teníamos eran las personas conocidas y evitar que tuvieran un mal destino. De esta manera se constituyó AMANCU.
¿Qué valoración haces después de tres años?
Complicada la pregunta. Cada vez que pienso en los animales que ya tienen casa, ya sean perros, gatos, y en alguna ocasión algún conejo y algún cerdo, la valoración siempre es buena. Si pienso en todo lo que cuesta cada lucha, cada rehabilitación, cada enfermedad, de la precariedad económica cuando no llegamos, de cada injusticia, de cada abandono… te diría que es muy difícil.
Estamos en una época del año de las más complicadas por el abandono de animales. ¿Tú qué crees que se debería cambiar socialmente?
En primer lugar, se debería cambiar la concienciación ciudadana y, por lo tanto, la educación en los colegios. Dentro de los programas educativos deberían existir programas sobre la concepción de los animales para entenderlos como seres vivos, como parte de la familia y de la sociedad y no como una cosa. En segundo lugar, es importante que cada municipio sepa lo que quiere realmente para sus ciudadanos y qué quiere reflejar. Ahora está muy de moda la nomenclatura "Pet Friendly". Algunos municipios se han denominado de esta manera y realmente han acabado siéndolo, destinando presupuesto para la castración de gatos y control de colonias, por ejemplo. La colaboración ciudadana también es importante, haciendo de casa de acogida o presionando a sus ayuntamientos para que actúen sobre un determinado problema.
Entonces, ¿la responsabilidad de recoger un animal abandonado es de los ayuntamientos? Sí. Es el ente que debe hacerlo. Si deciden que debe actuar la policía y ésta no tiene una persona cualificada ni un vehículo habilitado, se pueden negar ya que están en su derecho. Realmente lo que dice la ley es que los ayuntamientos deben amparar, entonces algunos ayuntamientos que se han acogido a la moda "Pet Friendly" en los últimos años, es la de destinar una dotación menor para llevar a estos animales a perreras. ¿Esto qué conlleva? Un círculo problemático. Como no puedo atender a estos animales correctamente, viene un adoptante que puede recoger un animal en el mismo momento en que lo pide y se lo lleva. Esto no se puede considerar una tenencia responsable, porque no se ha evaluado si este animal es compatible con esta familia y esta familia con el animal. Al final los contratos de adopción y acogida son papel mojado, el propio sistema no favorece a la tenencia responsable, ya que en cualquier momento me puedo deshacer del animal si ocurre cualquier contratiempo.
¿Es importante la formación de las personas que trabajan en AMANCU?
Tengo muy claro que, por un lado, somos muy afortunados, porque al tener un número regulado de jaulas y aforo, el personal que somos, los miembros de la Junta, está cualificado y en formación continua en tema de comportamiento y educación animal. Entonces, cuando alguien quiere adoptar o acoger, nosotros hacemos un seguimiento personalizado de cada caso. Realmente, las protectoras pequeñas construimos que este animal se convierta en un miembro más de la familia. Pero esto no es suficiente, es como luchar con un titán para que sea la propia sociedad la que vaya en conjunto. A mi entender, los ayuntamientos deberían favorecer que las protectoras pequeñas, que lleven tiempo actuando y lo hagan bien, tengan todos los apoyos y recursos necesarios para desarrollar este trabajo. La solución sería buscar la fórmula de que cada municipio o municipios pequeños, tuvieran sus pequeñas protectoras. Sería una buena forma de descongestionar a las grandes protectoras que están saturadas.
Laura, ¿qué les dirías a los ciudadanos del Baix Penedès para concienciarlos?
Aunque suene muy repetitivo, yo debo insistir. Los animales no son cosas; sienten, piensan y actúan como consecuencia de lo que ven. No hay tanta diferencia entre un perro adulto y un niño de dos o tres años. Amarles y cuidarlos está en nuestras manos. Si no te gustan los animales, respétalos; si los amas, lucha por ellos porque no tienen voz. Si queréis contactar con nosotros tenemos un correo electrónico: amancu.amancu@gmail.com y por facebook.
Lourdes Meroño
