El circo mediático alrededor de Noèlia Castillo: ¿Quién quiso sacar rédito de su muerte?

Un repaso al espectáculo inmoral que algunos medios y figuras públicas protagonizaron, instrumentalizando la muerte de Noelia para su propia agenda

27 de marzo de 2026 a las 08:43h

Noèlia ya descansa en paz habiendo cumplido su voluntad de dejar este valle de lágrimas. Es hora de analizar la instrumentalización que algunos medios, algunas personas y algunos políticos hicieron de este dramático hecho para intentar llevar el agua a su molino, convirtiendo las horas previas a la muerte de la chica, especialmente a las puertas del centro sociosanitario de Sant Pere de Ribes (Garraf), en un intolerable circo mediático.

OK DIARIO, EL ANTIPERIODISMO

Si hay un medio que ha querido sacar rédito de la eutanasia de Noèlia sin ningún escrúpulo, este ha sido OK Diario. El panfleto de Eduardo Inda, implicado y condenado en diversos procesos judiciales por faltar a la verdad y vulnerar el derecho al honor, ha intentado sacar todo el jugo a la noticia de manera nada ética.

En primer lugar, explicando que a una supuesta amiga de Noèlia que quería despedirse de ella le negaban la entrada al centro. Era tan amiga que hacía trece años que no le hablaba, desde que eran dos niñas. Ya ha tenido su minuto de gloria.

 

Otro personaje que tuvo su minuto de gloria mediática gracias al panfleto de Inda fue una madre con sus hijos en un centro tutelado, todo un referente, que protestaba a gritos a las puertas del sociosanitario denunciando que la eutanasia de Noelia "era un negocio", supuestamente por la venta de órganos de la chica con la que se suponía que alguien se lucraría.

 

Continuando con este tema y en el mismo medio, los cachorros de Inda, a través de los abogados --cristianos-- del padre de Noelia aseguran que "El hospital presionó para llevar a cabo la eutanasia porque tenían comprometidos sus órganos".

Y terminando la ronda de Ok Dario, una noticia afirmando que '"Noèlia Castillo no es tetrapléjica", donde adjuntaban fotos y vídeos de la chica bajando unas escaleras con muletas. Dos 'periodistas' del medio firman estas informaciones: Irene Tabera y Rodrigo Villar.

 

EL SOCIOSANITARIO COMO PLATÓ MEDIÁTICO

A primera hora de la tarde, el centro Sociosanitario de Sant Pere de Ribes, donde Noèlia recibiría la eutanasia, ya al anochecer, se convirtió en un improvisado plató mediático con decenas de periodistas. Y cuando aparecen muchos periodistas, salen como setas personas o grupos de gente que reclaman atención. Los primeros en hacerlo fueron un grupo de creyentes evangelistas que protagonizaron una maratón de plegarias y cánticos para que Dios nuestro señor iluminara a Noèlia y la hiciera desistir de la eutanasia. No les funcionó, pero tuvieron su minutito de fama.

A las seis, hora en un principio prevista para llevar a cabo la eutanasia, Abogados Cristianos, responsables de casi dos años de tortura judicial para la chica, comparecieron a las puertas del centro donde un portavoz de la asociación, rodeado de medios, habló de un "fracaso del sistema sanitario de nuestro país".

'BUENOS SAMARITANOS' QUE NADIE HA PEDIDO

En el apartado de personajes y políticos que han metido cuchara en estos hechos dramáticos para intentar sacar algún rédito mediático, destacamos tres: en primer lugar el pianista James Rhodes, británico nacionalizado español, que ha apoyado algunas iniciativas sociales del gobierno de Pedro Sánchez. El día que tenían que practicar la eutanasia hizo un llamamiento público a Noelia "Te ruego que te pongas en contacto conmigo". Quizás no era el momento.

El periodista radiofónico Carlos Herrera, cada vez más escorado a la derecha y más desatado dialécticamente, se preguntaba si "¿Cualquier persona que sufra trastornos puede pedir a los médicos que lo maten?". La demagogia y el populismo llevados al extremo por un poco de notoriedad.

Finalmente, la demagogia política, en este caso encabezada por una portavoz de Vox, Isabel Pérez, que hablaba de un "estado que ha dado la espalda a una víctima" y de la "degradación moral de unas instituciones que no protegen a los ciudadanos". La voluntad de Noelia queda para otro día.

La eutanasia, como el aborto, es una medida extrema a quien a nadie le gustaría tener que afrontar. Pero uno y la otra son derechos conquistado -no una obligación- y cuando todo falla, cuando no hay otra salida, se vuelven necesarios. Hablar de suicidio asistido en casos de sufrimiento extremo (físico o mental) no tiene sentido cuando la medicina ha fracasado.

Y a pesar de la polémica, la instrumentalización, el ruido mediático y las presiones judiciales, Noelia ha conseguido imponer su voluntad, abandonando este mundo que para ella era un infierno en la tierra. Descanse en paz.