Hoy, 16 de marzo, en Sitges se ha iniciado el dispositivo de obras previsto para la renovación del túnel del Garraf, una intervención que comporta una disminución significativa del servicio ferroviario habitual. En concreto, Renfe ha reducido la frecuencia hasta dos convoyes por hora y sentido, un descenso que representa la mitad de los trenes que circulaban habitualmente —hasta ahora había cuatro por sentido cada hora—. Esta medida ha generado una respuesta predominantemente resignada entre los viajeros locales, especialmente aquellos que ya hace tiempo optaron por el transporte alternativo ante las incidencias reiteradas en el servicio de Rodalies.
Reacción de los usuarios ante la nueva situación
Varios pasajeros consultados han manifestado que la nueva organización operativa altera poco sus hábitos porque ya hacía meses o años que evitaban coger el tren regularmente. Es el caso de Cesc Lacalle, estudiante residente en Sitges, quien ha afirmado: "El tren nunca funciona bien; desde hace tiempo prefiero utilizar el autobús". De manera similar, Yolanda decidió abandonar el uso continuado del ferrocarril después de experimentar largas esperas en la estación de Passeig de Gràcia. Su opción actual consiste en salir con más margen horario pero garantizar llegar puntual mediante otros medios.
Esta preferencia también es compartida por Selena, usuaria habitual de autobús por motivos prácticos y confortables, quien considera que el refuerzo temporal del servicio es "una solución relevante dentro de las limitaciones existentes".
Afectaciones directas sobre algunos viajeros
Más impactados por los cambios se encuentran aquellos trabajadores que mantienen un desplazamiento diario hacia Barcelona. En este grupo destaca Andy Antoine, quien prevé haberse de levantar aproximadamente 40 minutos antes durante este período para adaptarse a los nuevos horarios. Además, se han registrado incidencias puntuales como la sufrida por Guillem López: según ha explicado, el conductor le comunicó que el autobús finalizaba trayecto en Ciudad de la Justicia —sin alternativa clara— hecho que le obligó a notificarlo a su lugar de trabajo y recurrir al teletrabajo.
Demandas institucionales ante las afectaciones
La alcaldesa de Sitges, Aurora Carbonell, ha supervisado personalmente el despliegue del plan alternativo coincidiendo con el inicio de los trabajos. Durante esta visita ha expresado preocupación respecto al riesgo inminente de saturación en el servicio de autobuses complementarios a causa de la reducción en un 50% de los convoyes ferroviarios.
Carbonell ha detallado tres reivindicaciones principales dirigidas a los responsables competentes:
- La habilitación inmediata de autobuses directos desde Sitges hasta Barcelona;
- La garantía de un horario fiable y estable por parte de Renfe;
- El levantamiento provisional del peaje situado en Vallcarca mientras duren las obras.
La alcaldesa ha subrayado que muchos autobuses actualmente llegan llenos procedentes de Sant Pere de Ribes o Vilanova y la Geltrú, lo que limita considerablemente las plazas disponibles para los usuarios sitgetanos. También ha remarcado la necesidad imperiosa de que Renfe ofrezca información precisa sobre los horarios reales para que los viajeros puedan planificar adecuadamente sus desplazamientos sin incertezas.
Evaluación general y perspectivas futuras
En relación con las medidas adoptadas por el Gobierno catalán para reforzar temporalmente el transporte público durante estos trabajos —especialmente en lo que respecta a los servicios suplementarios de autobuses— Aurora Carbonell reconoce positivamente estas iniciativas, pero alerta sobre su insuficiencia si no se reajustan constantemente atendiendo a la evolución diaria de los flujos y necesidades reales detectadas entre los ciudadanos.
Ante este escenario complejo, reclama flexibilidad administrativa para que se adapte rápidamente el plan alternativo a los condicionantes operativos constatados durante las primeras jornadas laborales afectadas.
