El Ayuntamiento de Calafell ha empezado a anular pinchazos ilegales en la red de aguas en viviendas ocupadas. Ésta es una medida dirigida a combatir las ocupaciones conflictivas y descaradas, como son las "vacacionales". La acción ha comenzado en dos de las calles de la parte alta del núcleo de Segur, Marca Hispánica y Comte Gómez de Orbaneja, donde se habían detectado unos treinta casos de ocupaciones de esta tipología, que nada tiene que ver con la necesidad.
Las actuaciones continuarán en los próximos días y semanas, porque hay un centenar de casos inspeccionados y comprobados. Y se sospecha que los casos de ocupación conflictiva, sobre todo las llamadas "vacacionales", pueden llegar a ser unas 300. Los operarios del servicio de aguas van acompañados de la Policía local y trabajan con un listado confeccionado cruzando datos de consumos y conflictividad de los ocupantes, con el criterio diferencial de si son usuarios de los servicios sociales o no.
El teniente de alcalde de Ecología Urbana y Seguridad, Aron Marcos, explica que "estamos hablando de ocupaciones que se hacen para tener una casa de fin de semana o veraneo. Y se identifican fácilmente por un consumo exagerado de agua, porque es gente que vacía y llena la piscina continuamente". Marcos añade: "Esto no tiene nada que ver con la ocupación por necesidad, ni con las personas que se encuentran en situación vulnerable y que ya están en el circuito de los servicios sociales para poder salir adelante".
Los pinchazos se anularán no desde el contador, porque es fácil de reenganchar, sino desde la conducción general de la calle. En concreto, se bloquea la acometida, incluso con hormigón, para que sea muy difícil volver a pinchar. "El Ayuntamiento no puede echar a nadie, eso lo tiene que hacer el juzgado. Pero podemos ponérselo difícil a los caraduras y desanimarlos a venir a ocupar a nuestro municipio", dice Marcos.
