La implantación del plan de movilidad de la urbanización Calafell Residencial ha comenzado esta semana. En varias calles se han realizado reparaciones del pavimento de las calzadas y, en los próximos días, comenzarán los trabajos de la nueva señalización, tanto horizontal como vertical. El objetivo es lograr más seguridad en el tráfico, evitando el doble sentido en calles estrechas, y generar plazas de estacionamiento señalizadas en todas las vías del barrio.
También se implantarán medidas para prevenir los atropellos, aumentando la visibilidad de los pasos de peatones, y algunas intersecciones se regularán con rotondas. Además, se evitarán siempre que sea posible los giros a la izquierda que impliquen traspasar el carril contrario, ya que este es un factor de riesgo de accidente.
Hasta ahora, la mayor parte de calles de Calafell Residencial eran de doble sentido, incluso las más estrechas. En este último caso, no era posible señalizar aparcamiento y la situación fomentaba actitudes incívicas, como estacionar encima de las aceras. Para corregirlo, solo serán de doble sentido las vías principales, mientras que las estrechas tendrán solo uno.
En las calles principales, con dos carriles de circulación, habrá aparcamiento a un lado o a ambos, según el ancho. En las calles con un solo carril, se hará aparcamiento a la derecha de la calzada, excepto en el caso de la calle Ribagorça, que estará a la izquierda porque en esta banda no hay viviendas.
Los vecinos ya han sido informados de los cambios que habrá. Calafell Residencial es la segunda urbanización que tendrá plan de movilidad, después de implantarse, meses atrás, el de Calafell Parc, que ha tenido un resultado positivo. En el resto de urbanizaciones se irán desarrollando planes de movilidad de forma gradual, siempre de uno en uno.
