Calafell se transforma en un auténtico escenario de los años 50 con la celebración del Festival Rock-a-billy, una de las citas más esperadas del municipio y uno de los acontecimientos más destacados de este género musical en Europa. Durante varios días, miles de visitantes de todo el mundo llenan las calles para disfrutar de una fiesta que combina música en directo, moda vintage y vehículos clásicos americanos.
Los tupés, las faldas de vuelo, los vestidos ajustados, las camisas de colores y los pañuelos al cuello se convierten en los protagonistas de un ambiente que transporta Calafell a mediados del siglo pasado. La música rockabilly, que fusiona elementos del country y del rhythm and blues, acompaña las actividades que se alargan durante el día y la noche.
El festival reúne hasta 25 bandas procedentes de diferentes países, con actuaciones que van desde el rockabilly más tradicional hasta las propuestas más innovadoras. Además de los conciertos, los asistentes pueden disfrutar de decenas de coches americanos de época que llenan las calles del municipio. La programación también incorpora una fiesta previa en la playa, bajo el nombre de Be-Bop-A-Lula.
Un impulso económico para Calafell
Más allá de la oferta musical y cultural, el festival representa un importante impulso para el sector turístico y comercial de Calafell. La celebración permite alargar la temporada de verano, con miles de personas que vuelven a llenar hoteles, restaurantes, bares y establecimientos de ocio después del periodo de máxima afluencia turística.
Añadir La Ciutat como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad
