La actuación sobre la recogida de residuos realizada por el Ayuntamiento en los mercados semanales de Calafell ha tenido un efecto inmediato. El coste de tratamiento se ha reducido a prácticamente la mitad, desde que se controla que los paradistas recojan y separen correctamente los residuos generados por su actividad.
Recordemos que si los residuos se llevan mezclados al vertedero hay una penalización económica, para incentivar la recogida selectiva. Si los residuos no se separan, hay más toneladas de rechazo y, además, el precio por tonelada es mucho más alto.
Los datos de la campaña realizada el pasado mes de agosto no pueden ser más ilustrativos. En el caso del mercado de Segur de Calafell ha pasado de costar 2.293,09 euros mensuales a costar 1.282,34. Y en el mercado de Calafell, se ha bajado de 1.256,48 euros mensuales a 833,24.
Cuando menos, las cifras de los mercados son esperanzadoras. En el de Segur, la recogida selectiva ha crecido 30 puntos, del 51,7% al 81,9%. Y en el de Calafell, 23 puntos, del 63,1% al 86,1%.
Otras problemáticas
La actuación realizada por el Ayuntamiento ha atacado también otras problemáticas asociadas a la limpieza de los mercados semanales y que generan muchas quejas vecinales. Especialmente, el cumplimiento del horario de finalización de la actividad comercial, del que depende también el tiempo de trabajo de los equipos de limpieza. Y de rebote, la hora en que las zonas donde se hace mercado pueden volver a abrirse al tráfico o al estacionamiento.
También se ha incidido en otras repercusiones que tiene la recogida defectuosa de los residuos de los mercados semanales. Por ejemplo, si el plástico no se recoge adecuadamente, el viento se lo lleva y lo esparce por todas partes, creando un nuevo problema. O el cartón que, bien plegado y apilado, se recoge más rápido y ocupa menos espacio a la hora de transportarlo.
El Ayuntamiento movilizó a un grupo de trabajo de diez personas, dividido en dos equipos, uno para paradas de alimentación y el otro, para el resto. En cada equipo había como mínimo un inspector de las concesionarias del servicio de limpieza y recogida, un educador ambiental y un agente de la Policía local. La presencia de la policía en estas visitas tenía la finalidad de reforzar el acto de autoridad del consistorio.