La Diputación de Lleida ha inaugurado este viernes un nuevo tramo de la Vía Blava del Cardener, que conecta el Molí del Pont con Villaró Vell, alrededor del pantano de Sant Ponç, en el Solsonès. El acto ha sido encabezado por el presidente de la institución, Joan Talarn, acompañado de representantes como la presidenta del Consejo Comarcal del Solsonès y diversos alcaldes del territorio.
La nueva infraestructura ha requerido una inversión de 222.640 euros y se enmarca dentro del Plan de Sostenibilidad Turística en Destinos ‘Naturalmente Lleida’, financiado íntegramente con el objetivo de promover un turismo más sostenible y respetuoso con el entorno.
Según se ha explicado durante la inauguración, el proyecto apuesta por un modelo de desarrollo que combina actividad económica y preservación del medio natural, con la voluntad de descentralizar el turismo y repartir sus beneficios en el territorio. Talarn ha defendido también un tipo de turismo “tranquilo, responsable y arraigado”, que invite a descubrir el paisaje sin masificación.
El nuevo tramo tiene casi dos kilómetros de longitud y una anchura aproximada de dos metros, y discurre por el margen izquierdo del pantano. Se ha habilitado un itinerario seguro para peatones, separado de la carretera C-26, aprovechando caminos ya existentes para reducir el impacto ambiental.
Las obras han incluido tareas de desbroce, movimientos de tierra, acondicionamiento del firme e instalación de sistemas de drenaje, así como elementos de seguridad como barandillas y señalización. También se han incorporado paneles informativos e indicadores para facilitar la visita y poner en valor el entorno natural.
Como novedad, el recorrido dispone de un eco-contador de visitantes, que permite obtener datos sobre el uso de la vía. Hasta el momento, ya se han registrado más de 1.000 usuarios, una información que servirá para la gestión y planificación futura de los espacios naturales de la zona.
En conjunto, la nueva Vía Blava del Cardener se presenta como una actuación orientada a potenciar la movilidad a pie, mejorar la accesibilidad y reforzar el atractivo turístico del pantano de Sant Ponç y su entorno natural.