El grupo de ERC-Avancem en la Paeria ha registrado hoy alegaciones al proyecto del Parque de las Artes con el fin de que estas sean estimadas y sirvan para paralizar el procedimiento de adjudicación del contrato. Los republicanos recuerdan que el vecindario está en desacuerdo al ceder el solar en régimen de concesión para su explotación a lucro de terceros, y consideran que deberían ser los mismos vecinos quienes decidan los usos que debe tener el solar y las actuaciones urbanísticas y constructivas que habría que practicar.
Carles Vega, presidente del grupo municipal ERC-AVANCEM, lamenta esta forma de actuar de Àngel Ros, el cual hace prevalecer los intereses económicos por encima de las necesidades reales de los vecinos. El republicano recuerda que los terrenos objeto de cesión se encuentran afectados a la realización de equipamientos públicos de interés general, en cambio, el contrato plantea la cesión de terreno para la construcción de un equipamiento puramente privado en el que el Ayuntamiento no conservará ninguna potestad para regular ni el acceso ni las tarifas. "Aunque se trate de un 'equipamiento comunitario' entendemos que la naturaleza privada de la explotación, sin ninguna regulación del Ayuntamiento, hace que este pierda el carácter de equipamiento público de interés general al que se encuentra afectado el terreno", apunta el concejal.
Vega también teme que la concesión de este contrato no respete el principio de libre competencia. "Los antecedentes de la Comisión de trabajo para el desarrollo del Parque de las Artes contaba con la asistencia activa de representantes de la Fundación Sorigué, comportando que esta entidad tenga un conocimiento muy detallado del proyecto. Este conocimiento acumulado comportará una clara ventaja en el supuesto de que alguna empresa vinculada a la Fundación Sorigué acabe optando al contrato, desvirtuando el principio de libre competencia que debe caracterizar toda contratación pública" señala Vega.
Según Vega queda demostrado que el objeto principal de este contrato es obtener la financiación para desarrollar el Parque de las Artes a cambio de perder el derecho de uso de una parte de los terrenos públicos durante 50 años y tiende la mano a la plataforma de vecinos El Parque es Nuestro para trabajar juntos y paralizar el proyecto del Parque de las Artes.