La concienciación y formación de las comunidades locales sobre la leishmaniasis visceral (LV) se ha convertido en el eje central de un proyecto de cooperación en la República de Uganda con participación de la Universitat de Lleida (UdL). El objetivo es contribuir a erradicar la segunda enfermedad parasitaria más prevalente después de la malaria, alineándose con la estrategia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para eliminarla el año 2030.
La profesora Diana Gassó, del departamento de Ciencia Animal de la UdL, ha participado en talleres prácticos para enseñar a fabricar trampas de bajo coste, en actividades educativas para niños y en la recogida de muestras biológicas para avanzar en la investigación. En esta campaña también se han distribuido 500 mosquiteras, donadas por el Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona, con el apoyo de la unidad de Cooperación y Solidaridad de la UdL.
Un proyecto internacional y coordinado
La iniciativa cuenta con la participación de la Universidad de Makerere, la Universidad de Barcelona, la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), así como la Asociación Andorrana de Cooperación Veterinaria en África del Este Daktari.
La última campaña se ha llevado a cabo en la región de Karamoja, en el noreste del país, en la frontera con Sudán del Sur y Kenia, una zona donde la LV afecta aproximadamente al 5 % de la población, especialmente comunidades pastorales y nómadas. Las dificultades de acceso, la falta de infraestructuras y los conflictos interétnicos agravan la situación. Por ello, la estrategia actual apuesta por formar y empoderar a las comunidades locales para que sean parte activa en la prevención y vigilancia.
Trampas de bajo costo y vigilancia entomológica
La leishmaniasis visceral se transmite a través de los flebotomos, insectos vectores que se infectan al chupar sangre de mamíferos con protozoos del género Leishmania.
Uno de los pilares del proyecto es enseñar a fabricar trampas de luz de bajo coste (DIY Flebocollect) con materiales reciclados: bricks impermeabilizados, el ventilador de un ordenador antiguo y una luz LED conectados a la batería de una motocicleta. "Todo junto tiene un coste de unos 25 euros, cuando una trampa CDC para insectos oscila entre los 400 y los 600€", explica Diana Gassó.
Los talleres se han desarrollado en Moroto y Amudat, con la participación de líderes comunitarios, fuerzas de seguridad, educadores y personal sanitario, que también han recibido información actualizada sobre la situación epidemiológica y los avances científicos.
Educación infantil adaptada al contexto local
Otro eje fundamental ha sido la sensibilización de los niños mediante una maleta pedagógica con:
- Títeres diseñados por alumnos de la escuela de arte Vapor Nou de Barcelona.
- Juegos de cartas sobre el ciclo del parásito.
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Un cuento adaptado al contexto local.
El objetivo es explicar de manera comprensible cómo se transmite la enfermedad, qué es el flebótomo, dónde vive y qué medidas preventivas pueden aplicar las familias.
Búsqueda y ampliación de muestreos
Paralelamente, la profesora Gassó participa en el estudio de las especies de flebótomos presentes en la zona, el análisis de su régimen alimentario (bloodmeal) y la detección de ADN de Leishmania en hembras capturadas.
Este año se ha ampliado el número de muestreos a zonas hasta ahora no estudiadas, con la colaboración activa de los líderes locales, reforzando así una estrategia que combina ciencia, cooperación y capacitación comunitaria para avanzar hacia la eliminación de la enfermedad.
