Tor vuelve a la guerra: los copropietarios se dividen por el cierre del acceso desde Andorra

Pablo Moreno y Pili Tomàs cuestionan la prohibición de paso por el puerto de Cabús, mientras la mayoría de copropietarios defiende que la medida se aprobó por votación

28 de agosto de 2026 a las 10:51h

La decisión de restringir el acceso de vehículos a la montaña de Tor desde Andorra, a través del puerto de Cabús, ha vuelto a abrir las discrepancias entre los copropietarios de la montaña. Después de que este verano se intentaran instalar señales para limitar la circulación a los vecinos y vehículos autorizados, una parte de los propietarios se ha posicionado públicamente en contra de la medida y defiende mantener abierta la conexión con el Principado. 

Entre los opositores se encuentran Pablo Moreno, heredero de casa Palanca, y Pili Tomàs, de casa Sisqueta. Ambos consideran que no es necesario prohibir la circulación y defienden que la señalización que ya existe en la montaña es suficiente para advertir a los conductores que transitan por una finca y un camino de titularidad privada.

A unos 3,5 kilómetros del pueblo ya hay un cartel que advierte que los propietarios no se responsabilizan de los posibles daños físicos o materiales que puedan sufrir las personas que circulen por el interior de la finca. La señalización también limita la velocidad a 10 kilómetros por hora y prohíbe acampar, abandonar residuos y circular fuera de las pistas habilitadas. 

Moreno defiende que estas advertencias son suficientes y rechaza la necesidad de instalar una prohibición expresa de circulación. El heredero de casa Palanca sostiene también que cerrar la pista contradice la voluntad de los antepasados de Tor, que durante años defendieron la apertura de una conexión con Andorra. Las señales de prohibición que se habían instalado recientemente, de hecho, ya no se encuentran en los puntos donde habían sido colocadas. 

En medio de la nueva disputa, Moreno ha querido ironizar sobre la situación mostrando un cartel con la inscripción «Grup Terrorista Alta Muntanya», acompañada de la imagen de un oso armado y de la senyera. La imagen se ha difundido a través de las redes sociales coincidiendo con la reapertura del debate sobre el futuro de la pista.

El conflicto tiene también una dimensión económica. Tomàs defiende que la llegada de vehículos beneficia a su establecimiento en Tor, mientras que negocios de Alins también han advertido que un eventual cierre de la pista podría perjudicar la actividad del valle Ferrera. La vía es utilizada durante los meses de verano tanto por visitantes como por personas que ven en el puerto de Cabús una conexión directa entre esta zona del Pallars Sobirà y Andorra.

La polémica deja así en suspenso la aplicación efectiva de la restricción anunciada este verano. Mientras una mayoría de copropietarios defiende haber aprobado el cierre para protegerse jurídicamente, otros propietarios reivindican mantener una conexión con Andorra que consideran histórica. La pista del puerto de Cabús vuelve, de esta manera, a situarse en el centro de las disputas de la montaña de Tor.

 

Añadir La Ciutat como fuente preferida de Google de forma gratuita

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad

Activar ahora