Los temporeros de la fruta en Ponent trabajan con horarios intensivos y medidas de protección por el calor

El sector adapta las jornadas para evitar las horas de máxima insolación y refuerza la hidratación y la protección de los trabajadores ante temperaturas que pueden llegar a los 43 °C en la plana de Lleida

ACN
22 de junio de 2026 a las 13:01h

Añadir La Ciutat como fuente preferida de Google de forma gratuita

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad

Activar ahora

Los agricultores de Ponent han tenido que adaptar los horarios de trabajo ante la ola de calor que afecta la llanura de Lleida, con temperaturas que pueden llegar a los 43 °C. El objetivo principal es evitar las horas de máxima insolación y garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores durante la campaña de fruta dulce.

El responsable sectorial de fruta dulce de JARC y agricultor, Sergi Balué, explica que hace días que han modificado las jornadas laborales: “Empezamos a las seis de la mañana y hacemos jornada continua hasta las dos de la tarde”. Cuando el calor es extremo, pueden parar el trabajo o dividir el horario para evitar la exposición más intensa.

Además de concentrar el trabajo a primera hora, las explotaciones refuerzan las medidas de protección con agua fresca, crema solar y gorras para los trabajadores. Balué subraya que la prioridad es clara: “Lo primero es preservar la salud de nuestros trabajadores”, y añade que si se detectan condiciones extremas, se para el trabajo sin dudarlo.

También advierte que estos episodios de calor intenso son cada vez más habituales y que el sector tendrá que adaptarse con nuevas estrategias, como por ejemplo mallas de protección solar, productos para evitar quemaduras en la fruta o variedades más resistentes a las altas temperaturas.

En cuanto a la producción, destaca que los frutos como los paraguayos responden bien a estas condiciones: “Cogen más azúcares y la calidad es excelente mientras haya agua”.

Entre los trabajadores, Totto Mukulu confirma el cambio de hábitos: “Es duro, pero empezamos muy temprano y por la tarde, si hace demasiado calor, paramos”. También explica que utilizan ropa de manga larga y pantalones largos para protegerse no solo del sol, sino también del polvo y posibles irritaciones.

Finalmente, Balué apunta que la situación de mano de obra en los campos de Ponent es estable este año, gracias a los procesos de regularización, con un equilibrio entre oferta y demanda: “Ni falta gente ni sobra”.

Sobre el autor
ACN
Lo más leído