El grupo municipal de Esquerra Republicana en la Paeria ha registrado una serie de preguntas a la Comisión Informativa de Buen Gobierno para conocer con detalle el nivel de morosidad en el cobro de la tasa por la prestación del servicio de gestión de residuos municipales, así como la aplicación real de las bonificaciones previstas en la ordenanza fiscal.
Los republicanos recuerdan que esta tasa, y el precio público en el caso de las actividades económicas, constituyen una parte importante de los ingresos vinculados a la prestación de servicios básicos municipales, en un contexto en que los costes de recogida y tratamiento han aumentado y en que la normativa ambiental exige sistemas cada vez más eficientes y sostenibles.
Sin embargo, ERC insiste en que, desde el primer momento, ha defendido que la actual tasa de la basura es injusta y desproporcionada, porque ha acabado afectando a barrios enteros y colectivos enteros sin ajustarse lo suficiente a la realidad concreta de la generación de residuos. En este sentido, el grupo republicano considera imprescindible disponer de todos los datos para comprobar si, además de esta injusticia de base, la tasa ha acabado generando otros efectos no deseados en su aplicación.
La portavoz del grupo municipal, Jordina Freixanet, ha señalado que “cuando hablamos de la tasa de residuos, hablamos de un servicio esencial, pero también de una cuestión de justicia fiscal y de buen gobierno”. Freixanet ha añadido que “el Ayuntamiento debe poder explicar con claridad cuál es el grado de cumplimiento en el pago, qué impacto tienen los impagos sobre la sostenibilidad del servicio y si las bonificaciones llegan realmente a las personas y colectivos que más las necesitan”.
En concreto, ERC ha pedido saber cuál es el nivel de morosidad correspondiente a los ejercicios 2024 y 2025, tanto en términos absolutos como porcentuales, y cuántos expedientes se han liquidado, pero no se han hecho efectivos dentro del período voluntario. Igualmente, el grupo republicano quiere conocer cuántas solicitudes de bonificación se han presentado, cuántas se han concedido y con qué criterios se han resuelto.
Para los republicanos, estos datos deben servir para aclarar si las intuiciones que hace meses que expresan tienen fundamento: que las bonificaciones no se habrían aplicado con toda la eficacia que era necesaria, que su gestión habría generado una carga administrativa enorme y que, incluso, esta combinación podría haber contribuido a incrementar los índices de morosidad. “Precisamente porque tenemos estas sospechas, queremos datos y explicaciones. No se trata solo de recaudar, sino de saber si el sistema se está aplicando bien, si es socialmente justo y si está funcionando como debería funcionar”, ha remarcado Freixanet.
ERC considera que esta información es imprescindible para evaluar si el modelo actual cumple realmente los criterios de sostenibilidad y equidad que se invocan desde el gobierno. Los republicanos defienden que la tasa no puede seguir penalizando de manera casi automática los metros cuadrados, sin tener suficientemente en cuenta la generación real de residuos de cada hogar o actividad. Por ello, insisten en que el modelo debería orientarse hacia un criterio más justo, proporcionado y efectivo.
Freixanet ha concluido que “una buena política fiscal municipal no es solo la que recauda, sino también la que sabe combinar sostenibilidad económica, calidad del servicio y criterios reales de equidad”. Y ha añadido: “Nuestro principio es muy claro: quien ensucia, paga; quien no ensucia, no paga. Y para poder avanzar hacia aquí, primero hay que saber exactamente qué está pasando con esta tasa y cómo se está gestionando”.