De Talarn a la Antártida: Javier Abizanda lidera la 39ª Campaña Antártica

A 13.000 km de casa, asume el mando de la misión en la base Gabriel de Castilla, en la Isla Decepción, donde las temperaturas pueden bajar de -20 ºC y los vientos superar los 100 km/h

15 de diciembre de 2025 a las 11:40h
Actualizado: 15 de diciembre de 2025 a las 17:55h

La Campaña Antártica Española alcanza este año su 39.ª edición y lo hace bajo la dirección de Javier Abizanda, comandante del Ejército de Tierra y jefe de la Base Antártica Española “Gabriel de Castilla”, destinado desde hace dos años en la Academia General Básica de Suboficiales de Talarn, quien asume el mando de una misión estratégica para garantizar el apoyo logístico y operativo a la investigación científica española en la Antártida.

En noviembre, Abizanda participó en la presentación «Aportación del Ejército de Tierra a la Campaña Antártica» en la Universidad de Lleida (UdL), donde explicó los objetivos de la misión, la preparación de la dotación y la importancia del apoyo logístico a los equipos científicos. El acto sirvió para acercar la ciencia y la investigación antártica a la ciudadanía y a los estudiantes.

Presentación de la Campaña en la Universitat de Lleida -

La campaña, coordinada por el Comité Polar Español, tiene como objetivo facilitar el trabajo de los equipos científicos que investigan fenómenos clave como el cambio climático, la biodiversidad, la geología o la actividad volcánica en uno de los entornos más extremos y frágiles del planeta. La Antártida es considerada un laboratorio natural único, fundamental para comprender la evolución del clima global, y está protegida por el Tratado Antártico, que regula su uso exclusivamente pacífico y científico.

Abizanda define el liderazgo de esta misión como «un honor y un orgullo», especialmente por la posibilidad de trabajar al servicio de la ciencia. La preparación para la campaña se ha extendido durante casi un año y se ha tenido que compatibilizar con las tareas habituales del personal militar, lo que ha supuesto una elevada exigencia de coordinación y esfuerzo.

Entrenamiento en el Valle de Arán

Durante la primera fase de preparación, la dotación realizó entrenamientos en la Vall d’Aran, trabajando la movilidad sobre nieve, glaciares y rescates en montaña. Este entrenamiento específico garantiza que todos los miembros estén preparados físicamente para afrontar las condiciones extremas del continente blanco.

La conexión con Lleida y el Pirineo resulta especialmente significativa. Abizanda realizó el curso superior de montaña como teniente y estuvo destinado en el Batallón de Cazadores de Montaña “Barcelona” IV/62, con base en el acuartelamiento de El Bruc. Posteriormente, su destino en la Academia General Básica de Suboficiales de Talarn ha completado su formación profesional y ha sido determinante para asumir el mando de una misión de estas características, gracias a la experiencia docente, la preparación en liderazgo y las competencias en técnicas de mando adquiridas durante su estancia en la academia.

Además, la presencia leridana en la Antártida ya tuvo protagonismo en la campaña anterior, con la participación del ingeniero leridano Jean Sierra Mora, integrante del Mando de Ingenieros, que inició las obras del nuevo módulo científico, que este año se culminarán.

Desplazamiento y condiciones extremas

El despliegue de la misión está previsto para el 21 de diciembre, antes de Navidad, y supone un desplazamiento de cerca de 13.000 kilómetros. El itinerario incluye vuelos hasta Buenos Aires y Ushuaia, y posteriormente la navegación a bordo del buque de investigación oceanográfica Hespérides, gestionado por la Armada Española. El destino final es la Isla Decepción, un volcán activo y navegable, un hecho excepcional en la Antártida, donde se ubica la Base Antártica Española Gabriel de Castilla.

La Base Gabriel de Castilla se encuentra en una zona donde las temperaturas pueden descender por debajo de los −20 ºC en invierno y los vientos pueden superar los 100 km/h, lo que hace imprescindible una preparación física y logística exhaustiva.

Dotación y nuevo módulo científico

La base contará con 13 militares que darán apoyo directo a los científicos y con 8 miembros de la Unidad de Ingenieros, encargados de finalizar el nuevo módulo científico y garantizar el funcionamiento completo de la instalación, una infraestructura que incorporará un laboratorio limpio con presión positiva, uno de los pocos existentes en el continente antártico, que permitirá mejorar significativamente la calidad de las muestras y de las investigaciones.

El módulo científico en el que trabajará la Unidad de Ingenieros -

Abizanda destaca también el valor de la colaboración entre distintos ministerios y administraciones, especialmente con el Ministerio de Ciencia. «Cada año disponemos de mejores instalaciones y esto permite realizar una ciencia de mayor calidad, que es el objetivo final», señala. Dirigir esta campaña, concluye, «es uno de los hitos más importantes de mi trayectoria profesional».