Balaguer se suma a los actos de conmemoración del centenario del nacimiento de Jaume Minguell Miret (Tàrrega, 1922 - 1991) con la celebración de la exposición itinerante ‘La mirada del pintor’, que se podrá ver hasta el 28 de mayo en el Museu de la Noguera. Esta muestra ha sido organizada por el Museu de l’Urgell-Tàrrega, el Ayuntamiento de Tàrrega, el IEI y la Diputación Lleida, con el apoyo de la Paeria de Lleida, la Generalitat y el Museu de Lleida.
La exposición ‘La mirada del pintor’ muestra la evolución de su obra pictórica en diversas etapas, formada por una selección de una cincuentena de obras realizadas a lo largo de más de cincuenta años. La muestra tiene como hilo conductor el carácter expresionista de posguerra de su obra, así como el resto de movimientos artísticos europeos, surgidos después de la Segunda Guerra Mundial, que influenciaron su obra.
La exposición se ha podido ver en el Museu Tàrrega Urgell, en el Institut d’Estudis Ilerdencs, en el Museu de Lleida, y finalmente en el Museu de la Noguera. El pintor targarí tiene vínculos con la ciudad de Balaguer, donde hay dos pinturas murales suyas, ubicadas en el vestíbulo de la Casa de la Paeria, Els Comtes d’Urgell, de 1971, y Raiers, de 1973.
Jaume Minguell Miret es uno de los muralistas catalanes más relevantes del siglo XX, con más de treinta conjuntos de pintura mural al fresco. Durante la posguerra, su obra se convirtió en clave en la tarea de reconstrucción arquitectónica del patrimonio del país, donde aportó al fresco una visión contemporánea.
JAUME MINGUELL MIRET
Tàrrega, 1922 - 1991
Jaume Minguell Miret formó parte de la generación de artistas catalanes de los años posteriores a la Guerra Civil Española.
Durante la década de los años cincuenta emprendió una serie de viajes a países como Francia y Holanda, que le permitieron entrar en contacto con las tendencias expresionistas de la época, y que marcaron el carácter de su obra pictórica. En un viaje a Italia descubrió las grandes pinturas murales al fresco del Renacimiento, que le impulsaron a practicar esta técnica pictórica.
La obra mural tiene un papel fundamental en la producción de Minguell. Desde los inicios combinó ininterrumpidamente la pintura al fresco con la pintura de caballete. Entre sus pinturas murales destacan la gran escalinata del palacio de la Diputación de Lleida, diversas pinturas murales en la iglesia Santa Maria de l'Alba de Tàrrega, la Paeria de Balaguer o la iglesia de Mont-roig del Camp.
En 1988 fue galardonado con el Premio Medalla Morera de Artes Plásticas.