Un niño de seis años estuvo a punto de morir ahogado este domingo a primera hora de la tarde en las piscinas municipales de Agramunt (l'Urgell) después de sufrir una indisposición mientras se bañaba. La rápida intervención de la socorrista y del padre del menor fue clave para evitar una tragedia, según informa Segre.
Los hechos ocurrieron hacia las tres de la tarde, cuando varios usuarios alertaron de que el niño flotaba en el agua. La socorrista lo sacó rápidamente de la piscina y, junto con el padre, le practicó maniobras de reanimación cardiopulmonar.
INTERVENCIÓN DECISIVA
Después de alternar ventilaciones y compresiones torácicas, el menor comenzó a vomitar y salió del estado de semiconsciencia. Acto seguido, fue colocado en posición lateral de seguridad hasta la llegada de los servicios de emergencia.
El niño fue trasladado estable y con las constantes vitales correctas al Hospital Arnau de Vilanova de Lleida. La socorrista apuntó que el episodio podría estar relacionado con un golpe de calor o con otra indisposición, aunque las causas exactas deberán ser valoradas por los profesionales médicos.
La alcaldesa de Agramunt, Sílvia Fernàndez, agradeció públicamente la rapidez y la eficacia de la actuación.
LLAMAMIENTO A LA VIGILANCIA
El susto llega pocos días después de un caso similar en las piscinas de Pardinyes, en Lleida, donde otra niña de seis años también pudo ser salvada.
Protección Civil recuerda que la supervisión adulta es imprescindible para prevenir ahogamientos, incluso cuando los niños saben nadar o se mueven con confianza dentro del agua.