Ropa especial, sombra y ventiladores: así combaten el calor extremo en los campos de fruta de Ponent

La iniciativa también incluye un seguimiento diario de las condiciones atmosféricas y de diferentes indicadores de los trabajadores, como la temperatura corporal, el peso y los análisis de orina

23 de agosto de 2026 a las 10:44h

Añadir La Ciutat como fuente preferida de Google de forma gratuita

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad

Activar ahora

Diversas fincas de fruta de Bell-lloc d’Urgell, Sudanell y Artesa de Lleida acogen este agosto una prueba piloto que busca encontrar nuevas maneras de proteger a los trabajadores del campo ante el aumento de las temperaturas.

El proyecto de investigación, impulsado por el Institut de Salut Global de Barcelona (ISGlobal), pone a prueba diferentes medidas para reducir la exposición al calor durante las jornadas de trabajo. Entre las soluciones se encuentran ropa específica, espacios de sombra, ventilación y agua fresca en las máquinas de recolectar fruta.

La iniciativa también incluye un seguimiento diario de las condiciones atmosféricas y de diferentes indicadores de los trabajadores, como por ejemplo la temperatura corporal, el peso y los análisis de orina.

Anna Brugulat, investigadora postdoctoral y responsable del proyecto, explica que las primeras reacciones de los trabajadores han sido "muy positivas".

Ropa ligera para protegerse del sol

Una de las medidas que se están probando es una indumentaria específica para trabajar con calor. Se trata de ropa ligera, de colores claros y fabricada con tejidos transpirables de algodón.

Las camisetas son de manga larga para reducir la exposición solar y se complementan con pantalones adecuados y gorras con faldón para proteger el cuello y la nuca.

El objetivo es reducir tanto el impacto directo del sol como la sensación de calor durante las largas jornadas en el campo.

Una máquina de recolectar con sombra, ventiladores y agua fría

La otra gran apuesta de la prueba piloto es adaptar las máquinas de recolectar fruta.

Se han instalado sombras móviles para cubrir la zona de trabajo, así como ventiladores que se pueden desplazar según las necesidades. Las máquinas también incorporan una nevera de camping con agua fresca.

Raquel Estany, de la Cooperativa Arquitectura de Contacte, destaca especialmente el papel de los ventiladores, que considera "la joya de la corona", pero también pone en valor la sombra y el agua fría para mejorar la sensación corporal de los trabajadores.

Las modificaciones se han diseñado con la participación de diferentes agentes del territorio, entre los cuales se encuentran una empresa de maquinaria agrícola y una cooperativa de arquitectos.

El calor también obliga a adelantar el horario

El aumento de las temperaturas también ha modificado los horarios de trabajo en el campo. Algunos agricultores han adelantado el inicio de la jornada hasta las cinco de la mañana, cuando todavía no ha salido el sol.

Por ello, las máquinas también incorporan focos para iluminar los árboles frutales durante las primeras horas del día.

El cambio de horarios es una de las medidas que el sector agrícola ya está adoptando para reducir la exposición de los trabajadores a las horas de más calor.

Los trabajadores valoran positivamente las medidas

Después de los primeros días de la prueba, los investigadores han recogido una respuesta "altamente positiva" por parte de los trabajadores.

Según Anna Brugulat, las medidas aportan más comodidad, reducen notablemente la sensación de calor y permiten mejorar el bienestar durante la jornada laboral.

Dos de los trabajadores que participan en la prueba, Mayoro Waya, de Senegal, y Brahim Bouchikhi, de Marruecos, también han valorado positivamente las nuevas condiciones de trabajo. Explican que pueden trabajar con menos calor y sudar menos en un verano especialmente exigente.

También valoran el seguimiento que los investigadores hacen de su salud durante la prueba.

Un problema que puede ir a más

El proyecto parte de la preocupación creciente del sector agrícola por el impacto de las temperaturas extremas. Miquel Úbeda, de la Cátedra Igualdad Sostenible de la Universitat de Lleida, considera que cada vez hay más conciencia sobre el aumento de las temperaturas y sus consecuencias tanto para los cultivos como para los trabajadores.

Desde Pagesos Solidaris, Salomó Torres alerta que el calor ya se alarga desde finales de mayo hasta la otoño y considera que este tipo de soluciones acabarán siendo necesarias para el conjunto de la payesía, más allá de los trabajadores temporeros.

El proyecto también quiere ir más allá de Ponent. Según Sara Williams, de ISGlobal, la idea es aplicar posteriormente el mismo proceso a Almería y Huelva, dos zonas con una elevada actividad agrícola y también muy expuestas al aumento de las temperaturas.

Uno de los payeses participantes, Manel Cònsola, de Bell-lloc d’Urgell, considera que las medidas pueden mejorar las condiciones de trabajo. "Trabajan mucho más a gusto. El trabajo es pesado, pero es muy diferente estar debajo del sol abrasador que protegido por un toldo", explica.

Sobre el autor
Disseny sense títol (70)
Marta Gutiérrez
Ver biografía
Lo más leído