Este sábado, los almadieros de Coll de Nargó han retomado la navegación por el río Segre en el marco de la 37ª edición de la tradicional bajada de balsas. La cita ha contado con una decena de integrantes distribuidos en dos embarcaciones. La primera ha iniciado el trayecto en el puente de Organyà, llegando hasta el Clop de Fígols, donde una segunda balsa ha continuado por el tramo conocido como zona de la playita.
Este encuentro se lleva a cabo por tercer año consecutivo durante la primavera, ya que esta época garantiza un caudal suficiente para mantener viva esta tradición que recupera el antiguo oficio de raier, reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Condiciones favorables y experiencia de los participantes
Las raieras Berta Campanyà y Rosa Maria Vidal han destacado que este año las condiciones del río han sido muy buenas
, hecho que ha permitido hacer una bajada tranquila y segura
. En palabras del rainer Josep Pérez, presente a bordo de una embarcación, a pesar de haber tenido una salida inesperada de una remera durante el inicio desde Organyà, el recorrido se ha podido salvar
. Además, ha subrayado que la jornada ha sido muy divertida
.
En concordancia con estas valoraciones, Campanyà i Vidal han comparado las condiciones actuales con las del curso anterior: El año pasado el río estaba muy movido
, mientras que este año ha sido una delicia y un paseo
.
El impacto positivo de los factores climáticos sobre el descenso
Bernat Peytiví, presidente de la Asociación de Raiers de la Ribera del Segre, ha explicado que las lluvias registradas durante los meses de invierno y otoño han contribuido favorablemente aumentando el caudal del río. Esto contrasta con años anteriores en los que tenían que esquivar obstáculos o frenar el descenso por falta de agua. Este año, según Peytiví, se ha completado prácticamente sin ningún riesgo.
Últimos preparativos y desarrollo de la actividad
La actividad comenzó hacia la una y media del mediodía. Durante toda la mañana, curiosos pudieron presenciar algunos de los preparativos previos como la picada de los redortes para asegurar las balsas, así como la elaboración de los remos y el montaje final de los puntos críticos en las embarcaciones. Este proceso siguió a los trabajos previos realizados durante toda la semana para preparar madera y tramos necesarios.
Reconocimientos y actos complementarios
La Asociación de Raiers de la Ribera del Segre fue distinguida este 2024 con la prestigiosa Cruz de San Jorge, en reconocimiento de su labor en preservar este patrimonio inmaterial catalán. Cabe recordar que hace tres años que esta tradición es declarada Patrimonio Inmaterial por parte de la Unesco.
Además del descenso fluvial propiamente dicho, un rasgo singular es el homenaje dedicado a las mujeres raieras mediante una ofrenda floral ante una fuente local dedicada exclusivamente a ellas. Los actos festivos se han completado con una comida popular celebrada en la plaza mayor bajo el Ayuntamiento y culminarán con una velada temática dedicada a los raieros.