Por cuarto año consecutivo, el proyecto La Murga vuelve a la Mariola de Lleida, donde una cincuentena de jóvenes scouts de Cataluña trabajan para dar una nueva vida a viviendas y espacios comunitarios, combinando voluntariado, convivencia y acción social. De sábado hasta jueves, los participantes llevan a cabo tareas de mejora en cuatro viviendas y dos escaleras del barrio, con el objetivo de promover el derecho a una vivienda digna y reforzar la cohesión.
Los jóvenes, con edades entre 15 y 18 años, provienen de agrupaciones scouts como AE Foc Nou (El Masnou), AE Jaume Vicenç Vives (Molins de Rei), AEiG Mare de Déu de Núria (Barcelona), AEiG el Estornino (Esplugues de Francolí) y AEiG El Cau del Besós (el Besós). Durante cinco días conviven en la escuela Santa Maria de Gardeny, donde se alojan, y desarrollan tareas formativas, sesiones de cohesión y acciones de rehabilitación.
Las intervenciones incluyen pintura y pequeñas reparaciones, con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de familias en riesgo de exclusión social y generar una conciencia crítica sobre desigualdades y pobreza entre los participantes.
El proyecto también incluye un espacio de diálogo con Servicios Sociales de la Paeria y concejales del consistorio, como Carlos Enjuanes (PSC), Jordina Freixanet (ERC), Joan Ramon Castro y David Melé (Junts) y Laura Bergés (Comú), para abordar los retos sociales del barrio y las políticas municipales. La jornada concluye con una comida comunitaria entre jóvenes, familias y profesionales.
En Lleida, Lo Manaix y l’Alosa coordinan La Murga, ocupándose de la organización previa, el alojamiento y los materiales. En los últimos años, el proyecto se ha centrado en la Mariola, después de haberse realizado anteriormente en el Centro Histórico, y ha sido destacado por su valor educativo y transformador por el teniente de alcalde.