El precio del cerdo ha recuperado 27 de los 30 céntimos que perdió cuando estalló la crisis de la peste porcina africana (PPA) a finales del año pasado. El director general de Mercolleida, Miquel Àngel Bergés, ha explicado en una entrevista con la ACN que la cotización del kilo de cerdo vivo se sitúa en 1,27 euros, a pesar de que el productor todavía se encuentra en una situación de pérdidas.
A pesar de que el mercado ha experimentado una fase de “recuperación significativa” en los últimos meses, Bergés señala que el escenario futuro continúa siendo incierto, a pesar de que hay indicadores positivos en cuanto a la contención de la enfermedad. El sector se mantiene a la expectativa de diversos factores externos, como la temporada de barbacoas con la llegada de la primavera.
“El precio estaba tan bajo que lo único que podía hacer era subir”, comenta Bergés para valorar el repunte de las últimas semanas. Se ha recuperado “la factura de la peste”, pero ahora queda pendiente la del mercado de la carne, y por eso el sector tiene la vista puesta en la llegada de la primavera, que fomenta las barbacoas al aire libre y, por lo tanto, el consumo de carne en toda Europa.
Otro factor clave para determinar la evolución de la crisis de la PPA es la presión sobre los mataderos, ya que el aumento del precio del cerdo vivo no se ha trasladado completamente al precio de la carne, reduciendo los márgenes de beneficio de los mataderos europeos. Bergés añade que, ante la volatilidad del mercado, es necesario hacer un seguimiento semanal de la evolución sanitaria y de la capacidad del mercado cárnico para absorber los precios actuales del vivo.
En cuanto a la oferta, Bergés prevé una reducción de la disponibilidad de cerdos durante esta primavera, debido a la menor entrada de lechones durante los meses de diciembre y enero, coincidiendo con el momento más crítico por la PPA. Una vez superada la Semana Santa, el mercado buscará estabilidad mientras se absorben los posibles retrasos en las matanzas.
