El Grupo Municipal del Partido Popular de Lleida ha denunciado la quiebra del modelo de recogida selectiva de basura en la ciudad, después de constatar que los índices de reciclaje continúan a la baja a pesar de las reiteradas campañas impulsadas por el gobierno municipal socialista.
Según los últimos datos, el índice de recogida selectiva ha caído hasta el 35,5% en 2025, frente al 37,2% registrado en 2024, una disminución del 1,6% que supone el peor dato desde el año 2018. Esta tendencia a la baja se ha acentuado en los últimos años y sitúa a Lleida más de diez puntos por debajo de la media catalana, que se sitúa en el 47,1%.
El jefe de la oposición en la Paeria, Xavier Palau, ha sido contundente: “Los datos evidencian el fracaso del modelo del gobierno socialista. Hace años que hacen campañas de propaganda, pero la realidad es que cada vez se recicla menos y la ciudad está más lejos de los objetivos que marca la normativa”.
Palau ha criticado también el fracaso de las campañas impulsadas por el gobierno municipal, como la iniciada en agosto de 2024 en colaboración con Ecovidrio para mejorar el reciclaje en los establecimientos hosteleros, o la campaña “Ya basta” de febrero de 2025 contra el incivismo. “Ni las campañas específicas ni el aumento de denuncias han conseguido revertir la situación. El problema no es de comunicación, es de gestión”, ha afirmado.
En este sentido, el jefe de la oposición ha puesto el foco en la presión fiscal sobre la ciudadanía. “Los ciudadanos cada vez pagan más impuestos. Aunque pagamos más, la ciudad está cada vez peor. Se llenan la boca de campañas y nos hacen pagar más tasas, y en la práctica resulta que pagamos más y tenemos la ciudad peor. Esto demuestra un fracaso de las políticas socialistas y de toda la izquierda en su conjunto”, ha denunciado.
Palau ha añadido que “se está exprimiendo a la ciudadanía con impuestos que después no se ven reflejados en el día a día”, y ha advertido que esta situación genera desconfianza y desafección entre los vecinos.
Desde el Partido Popular de Lleida exigen un cambio de rumbo en la gestión de la recogida de residuos, con medidas efectivas, planificación real y evaluación de los sistemas implantados. “Hay que dejar atrás la propaganda y afrontar el problema con seriedad. Los vecinos no pueden seguir pagando las consecuencias de un modelo que no funciona”, ha concluido Palau.