Las piscinas de Bellpuig cierran tres veces en una semana por la presencia de excrementos en el agua

El Ayuntamiento endurece las normas de acceso después de tres incidencias en solo seis días y obliga a que los menores de 11 años vayan acompañados de un adulto

14 de julio de 2026 a las 20:11h

Las piscinas municipales de Bellpuig han tenido que cerrar hasta tres veces en la última semana tras detectarse excrementos en el agua, una situación que ha obligado a activar repetidamente el protocolo sanitario y que ha coincidido con los días de más calor del verano, cuando las instalaciones funcionan como refugio climático para cientos de personas.

El primer incidente se produjo el miércoles de la semana pasada, cuando se detectó la presencia de excrementos en una de las piscinas. El Ayuntamiento hizo un llamamiento al civismo a través de las redes sociales y descartó que se tratara de un acto vandálico, atribuyendo los hechos a un despiste de algún progenitor.

Tres cierres en solo seis días

Tras cada incidencia, las instalaciones han tenido que someterse a un proceso de limpieza y desinfección intensiva, que incluye una hipercloración del agua para eliminar cualquier riesgo bacteriológico. Este procedimiento obliga a mantener la piscina cerrada durante unas 12 horas, hasta que los niveles de cloro vuelven a ser aptos para el baño.

Las piscinas reabrieron el jueves, pero el viernes se repitió la misma situación y fue necesario volver a clausurarlas. Tras un fin de semana sin incidencias, este lunes se registró un tercer episodio, hecho que ha acabado provocando un cambio en la normativa de acceso.

Nuevas medidas para evitar que se repita

Ante la reiteración de los incidentes, el Ayuntamiento ha anunciado nuevas normas para acceder al recinto de las piscinas municipales.

A partir de ahora:

  • Todos los usuarios deberán identificarse con el DNI o un documento equivalente, además del carnet de la piscina.

  • Los menores de 11 años solo podrán entrar acompañados de una persona adulta.

  • Los niños que aún no controlen los esfínteres deberán llevar obligatoriamente pañal de baño.

El consistorio espera que estas medidas contribuyan a evitar nuevos cierres en unas semanas marcadas por las altas temperaturas y la gran afluencia de bañistas en las instalaciones municipales.