El Grupo Municipal del Partido Popular (PP) en la Paeria ha alertado sobre la aparición de un nuevo campamento ilegal situado en el Camí Vell d’Albatàrrec, una vía que conecta con el núcleo urbano y que llega hasta la pasarela de Rufea, atravesando zonas como el río Segre, el Canal de Seròs y el área conocida como el Xoperal del Tòfol.
Dentro de este espacio se ha detectado una nave industrial de grandes dimensiones, abandonada desde hace tiempo y ocupada por personas sin hogar. El recinto presenta un estado avanzado de deterioro, con múltiples puntos de acceso libre: puertas metálicas abiertas, muros derruidos y otras vías que facilitan la entrada sin ningún tipo de vigilancia o control.
Además, en diferentes rincones interiores se han encontrado indicios evidentes de ocupación humana, como ropa tendida, sábanas utilizadas para dormir, garrafas con agua e incluso la presencia de un perro. Durante una inspección en el lugar, cuando los representantes del PP se disponían a marcharse, un hombre se acercó con actitud intimidatoria blandiendo dos piedras mientras gritaba. Este episodio pone de relieve los riesgos vinculados a esta situación.
Preocupación por el crecimiento de los asentamientos ilegales
La portavoz popular, Anna Florista, ha manifestado que "no nos encontramos ante un incidente puntual sino ante un fenómeno recurrente que confirma la proliferación constante de asentamientos irregulares en diversos puntos de Lleida ante la inacción del gobierno local". Florista ha subrayado que esta realidad genera problemas importantes relacionados con la seguridad ciudadana, las condiciones sanitarias y la convivencia social —especialmente teniendo en cuenta que el camino es muy transitado tanto por vehículos como por peatones o ciclistas.
Denuncias reiteradas sin respuesta efectiva
Cabe recordar que ya a mediados de octubre pasado el PP denunció públicamente la existencia de campamentos similares ubicados en la Avenida Tarradellas, en el barrio de Cappont, cerca de los Camps Elisis. En aquella ocasión aportaron datos concretos, imágenes y testimonios visuales e instaron a coordinar acciones entre los Servicios Sociales municipales y la Guardia Urbana para abordar el problema "de manera humana, pero también segura y ordenada", según declaraba Florista: "No pedíamos nada extraordinario; solo exigíamos que la administración cumpliera sus obligaciones".
No obstante, un mes después —y ante la ausencia total de intervenciones— el PP volvió a poner sobre la mesa esta problemática denunciando la consolidación progresiva de los asentamientos. Estos incluyen tiendas improvisadas, cabañas construidas con materiales precarios, hogueras generadoras de riesgo ambiental así como acumulaciones considerables de desechos y actividades fuera de legalidad. La portavoz popular lamentaba entonces que "semanas después no había ninguna solución ni propuesta concreta ni respuesta clara por parte del gobierno socialista".
El incremento de los problemas por falta de actuación política
Ante este escenario actualizado con el reciente descubrimiento en el Camí Vell d’Albatàrrec, Florista ha advertido: "La inacción no solo no soluciona estas situaciones sino que acaba trasladándolas y multiplicándolas". Y añadía: "Cuando las autoridades miran hacia otro lado se fomenta el desorden social; avanza la degradación urbana; y quien acaba sufriendo son los vecinos así como toda la comunidad leridana".
Exigencias claras al gobierno municipal
Desde el Partido Popular de Lleida, se exige una actuación inmediata sobre este nuevo foco detectado así como la elaboración urgente de un plan integral que permita afrontar todos los asentamientos irregulares presentes actualmente en diferentes sectores urbanos. En palabras textuales de Florista: "Es imprescindible actuar con sensatez, dignidad y orden porque resulta inadmisible continuar instalados en una permisividad cómplice marcada por el silencio institucional".
