El Parlamento de Cataluña ha dado luz verde, por unanimidad, a la propuesta de resolución impulsada por la diputada del Partido Popular por Lérida, Montserrat Berenguer, que tiene como objetivo fortalecer y extender el programa de consumo de fruta fresca en los centros educativos. Esta medida se presenta como una herramienta clave para hacer frente tanto a la pobreza infantil como a la epidemia de obesidad entre los más pequeños.
Contexto social y sanitario preocupante
El origen de esta iniciativa se sustenta en datos alarmantes: el 34,7% de los niños catalanes viven en situación de pobreza, hecho que pone en riesgo sus derechos fundamentales y su desarrollo integral. Además, se añade un grave problema sanitario: un 14% padece obesidad y un 20% presenta sobrepeso, situando estas condiciones entre las enfermedades crónicas más habituales durante la infancia.
Criterios y advertencias desde el Partido Popular
Monsserrat Berenguer ha subrayado que a pesar de los compromisos establecidos por el Gobierno catalán para revertir esta tendencia negativa, las actuaciones realizadas hasta ahora han resultado insuficientes y sin un impacto efectivo. En sus palabras: Nuestra infancia no se puede permitir continuar estancada en esta situación. Hay que pasar de las palabras a los hechos con medidas útiles, viables e inmediatas
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Asimismo, como portavoz de Infancia en el Parlamento, Berenguer ha defendido que es necesaria una estrategia interdepartamental que involucre diferentes ámbitos gubernamentales. Ha argumentado que presentar esta propuesta ante la Comisión de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación responde a una acción complementaria dentro de las políticas sociales dirigidas a la infancia.
Ejes principales de la propuesta aprobada
La aprobación destaca especialmente por poner énfasis en la distribución gratuita de fruta fresca dentro de los centros educativos como una medida con valor sanitario, social y pedagógico relevante. A pesar de existir actualmente programas similares impulsados desde la Unión Europea, estos tienen un alcance limitado y no cubren adecuadamente las necesidades reales.
A partir de aquí, el Partido Popular propone ir más allá convirtiendo este programa en una herramienta efectiva que garantice una alimentación saludable entre niños y adolescentes. La prioridad recae especialmente en escuelas con alta complejidad social donde muchos alumnos solo disponen de una comida completa diaria.
Medidas destacadas aprobadas:
- Reforzar y ampliar el programa para que sea estable y universal mediante la distribución gratuita de fruta en los centros de educación infantil, primaria y secundaria; con especial atención a los centros de alta complejidad.
- Garantizar la ingesta diaria, estableciendo la distribución durante la hora del recreo o al finalizar la jornada lectiva.
- Priorizar fruta local, fomentando productos de proximidad o kilómetro cero; incluyéndola también aquella no comercializable pero apta sanitariamente.
- Aportar contenidos educativos, relacionados con alimentación saludable, dieta mediterránea y prevención del desperdicio alimentario.
- Impulsar circuitos cortos de comercialización, ofreciendo apoyo a los productores locales catalanes del sector frutero y hortícola para potenciar el sector primario autóctono.
Monserrat Berenguer: "La promoción de una alimentación saludable es clave para revertir la pobreza infantil y mejorar la salud de nuestros niños"
Monserrat Berenguer concluyó resaltando: La promoción de una alimentación saludable es clave para revertir la pobreza infantil y mejorar la salud de nuestros niños. Esta propuesta da respuesta a un triple objetivo: social, sanitario y educativo
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Acuerdo transversal por el futuro de los niños catalanes
La aprobación unánime demuestra el consenso existente respecto a la exigencia urgente de actuar ante una realidad que afecta a miles de niños en todo el territorio catalán. El Partido Popular celebra esta victoria parlamentaria como un paso firme hacia mejoras tangibles en las condiciones alimentarias infantiles dentro de los entornos escolares.