El alcalde de Lleida, Fèlix Larrosa, y la teniente de alcalde Begoña Iglesias han presentado esta mañana en el Salón de Sesiones de la Paeria el acuerdo alcanzado con las comunidades de propietarios de los bloques situados en la calle Pius XII, números 6, 8, 10 y 12, que permitirá al Ayuntamiento asumir el derecho de uso y la gestión de varios espacios que, durante más de cuarenta años, han estado abiertos a la ciudadanía.
El acuerdo afecta a la zona verde, la pista polideportiva y el Pasaje Riu Corb, una conexión muy utilizada por los vecinos y vecinas del barrio y especialmente para el acceso a la escuela Joan XXIII. La fórmula acordada se basa en la constitución de un derecho de superficie oneroso por un período de 99 años, el plazo máximo previsto por la legislación, que permitirá a la Paeria gestionar estos espacios y regularizar una situación consolidada a lo largo del tiempo.
La operación, aprobada la semana pasada por la Junta de Gobierno Local, pone fin a un conflicto histórico que generaba complicaciones jurídicas y una carga económica para las comunidades de propietarios, que hasta ahora asumían el pago del IBI de unos espacios de uso público y libre acceso.
Durante la presentación del acuerdo, Fèlix Larrosa ha agradecido la labor de diálogo y la perseverancia de la asociación de vecinos del barrio y de las comunidades de propietarios implicadas. “Hoy se ve claramente que, cuando las partes se sientan, dialogan y son capaces de llegar a un acuerdo, las cosas ganan fuerza. Hoy hemos ganado fuerza como barrio, como institución y como sociedad, porque hablando nos hemos entendido y hemos llegado a una buena solución”, ha afirmado.
El alcalde ha destacado que el acuerdo representa “un acto de justicia, de paz social y de tranquilidad” para las familias del entorno. “Pagar impuestos por un espacio que la ciudadanía percibe y utiliza como espacio público no tenía sentido. Esta situación ha quedado resuelta”, ha señalado.
Larrosa también ha remarcado la voluntad del gobierno municipal “de empatizar con los problemas, hablar de ellos y encontrar soluciones. De esta manera, tal como nos comprometimos, cumplimos y avanzamos”.
Por su parte, Begoña Iglesias ha puesto en valor la solución jurídica adoptada, que permitirá al Ayuntamiento disponer del derecho de uso de los espacios durante 99 años. La teniente de alcalde ha destacado también “la paciencia, la constancia, la determinación y la implicación” de la comunidad vecinal, y ha asegurado que se trata de “un acuerdo de justicia y una muestra de que la política municipal es útil cuando se basa en el diálogo y los acuerdos”.
Unos espacios con vocación pública desde hace décadas
El Ayuntamiento ya asumió en los años ochenta la urbanización de este entorno, con la construcción de equipamientos como la pista deportiva polivalente, la pista de petanca, los jardines, los accesos para peatones y el mismo Pasaje Riu Corb. Desde entonces, la Paeria ha garantizado su mantenimiento, conservación y mejora.
En la tramitación del expediente se ha tenido en cuenta que estos espacios han estado durante más de cuarenta años abiertos a la ciudadanía y han funcionado como zonas de paso, así como espacios para actividades deportivas, culturales y sociales.
La regularización permitirá que los vecinos y vecinas dejen de pagar el IBI correspondiente a estos espacios, al mismo tiempo que el Ayuntamiento hará una aportación de 5.000 euros para cubrir la deuda pendiente de las comunidades derivada de este impuesto.
El acuerdo mantiene, sin embargo, la titularidad privada de los elementos vinculados a los aparcamientos de las comunidades, que continuarán bajo responsabilidad de los propietarios. Se trata de las rampas y pavimentos de acceso, los muros de contención laterales y la estructura de plataforma-puente situada sobre la entrada de los estacionamientos.
Con esta operación, la Paeria cierra definitivamente la situación de los espacios comunitarios de los bloques de Pius XII, aporta seguridad jurídica a todas las partes implicadas, elimina una carga económica para el vecindario y consolida el carácter público de unos espacios que forman parte de la vida cotidiana del barrio desde hace más de cuatro décadas.