La nueva propuesta de ordenanza de civismo y convivencia del Ayuntamiento de Lleida se debatirá finalmente en el pleno municipal del mes de julio. El equipo de gobierno del PSC había previsto llevar el documento a aprobación inicial en el pleno de junio, previsto para este viernes, pero dificultades burocráticas han obligado a posponer su tramitación, según fuentes municipales.
La propuesta, presentada el pasado abril, pretende sustituir la actual ordenanza de civismo vigente desde el año 2007 e incorpora nuevas regulaciones y un incremento significativo del régimen sancionador, con multas que oscilan entre los 400 y los 3.000 euros y con una especial incidencia en la reincidencia.
La prohibición del burka, uno de los puntos más controvertidos
Uno de los aspectos que ha generado más debate es el artículo 12 de la nueva ordenanza, que prevé prohibir el uso del burka y de cualquier otra prenda de ropa que impida la identificación de las personas en el espacio público.
Concretamente, el texto establece que "queda prohibido llevar cualquier prenda de ropa vestimenta u otra indumentaria que oculte el rostro en los espacios públicos", con sanciones previstas de entre 300 y 750 euros. La norma, sin embargo, contempla excepciones, ya que esta prohibición no se aplicará "en los lugares de culto ni en los espacios donde sea habitual ir con el rostro cubierto en atención a los usos sociales aceptados o cuando se haga en el ejercicio de un derecho fundamental".
Este es el segundo intento de la Paeria de regular esta cuestión. En el año 2010, durante el mandato del alcalde Àngel Ros, el Ayuntamiento ya impulsó una prohibición similar, una medida que posteriormente fue anulada por el Tribunal Supremo.
El PP presenta 76 enmiendas y reclama una prohibición "sin excepciones"
El grupo municipal del Partido Popular ha presentado un total de 76 enmiendas a la propuesta con el objetivo de conseguir una ordenanza "más ambiciosa" y "de reforzar la convivencia, garantizar el cumplimiento de las normas básicas de respeto al espacio público y adaptar el texto a los retos actuales que afronta la ciudad".
La portavoz popular en la Paeria, Anna Florista, ha explicado que las modificaciones propuestas se centran en cuatro grandes ámbitos: la prohibición del burka y de cualquier prenda que impida la identificación de las personas en el espacio público "sin excepciones", la protección de los menores, la defensa del derecho al descanso vecinal y la mejora de la imagen urbana.
En relación con esta cuestión, Florista ha defendido que "la convivencia exige que todas las personas puedan ser identificadas en los espacios públicos y que no existan excepciones que generen inseguridad o desigualdades". Según el PP, es necesario reforzar la regulación prevista para garantizar su aplicación efectiva.
Entre las enmiendas presentadas también hay propuestas para endurecer las medidas contra los ruidos, las conductas incívicas, el vandalismo y las llamadas "ocupaciones conflictivas".
Comú y ERC rechazan la propuesta
Por su parte, el grupo municipal del Comúdelleida ha anunciado que presentará una enmienda a la totalidad porque considera que la propuesta es "poco clara", "excesivamente punitivista" y que podría acabar afectando especialmente a las personas en situación de vulnerabilidad.
La formación considera desproporcionado que el nuevo texto eleve el importe mínimo de las sanciones de 30 a 400 euros y defiende que la administración, más allá de sancionar, también debe "garantizar las condiciones para facilitar la convivencia".
En la misma línea, ERC reclamó a principios de junio la retirada de la propuesta e instó al gobierno municipal a iniciar un nuevo proceso de elaboración basado en una "diagnóstico riguroso, el pacto político y ciudadano, la mediación y la garantía de derechos".
