El panorama político de Balaguer llega al tramo previo a las elecciones municipales de 2027 después de un cambio profundo en el sistema de poder local. Las municipales del 28 de mayo de 2023 supusieron el fin de la mayoría absoluta de ERC, que había gobernado con 9 concejales entre 2019 y 2023, y la entrada de un escenario fragmentado con PSC (6 concejales), ERC (3), Junts (3) y la irrupción de la plataforma Treballem per Balaguer (3 concejales), vinculada al PDeCat. Esta nueva correlación de fuerzas permitió un acuerdo de gobierno entre el PSC y Treballem per Balaguer que invistió a Lorena González (PSC) como paera en cap, recuperando los socialistas la alcaldía después de 12 años, según los acuerdos firmados en junio de 2023.
El mandato 2023–2027 ha estado marcado por la necesidad constante de pactos y por un gobierno inicialmente de mayoría que, con el tiempo, ha evolucionado hacia un escenario de más tensión política. El presupuesto municipal de 2025, de 21,92 millones de euros, se aprobó con el apoyo del PSC, Treballem y Balaguer Ara Sí, mientras Junts, ERC y la CUP votaron en contra, evidenciando la fragmentación del pleno.
En este contexto, la política local se articula alrededor del PSC como fuerza de gobierno, con Junts y ERC en la oposición, y Treballem per Balaguer como actor clave del mandato, después de entrar en el gobierno en 2023 y salir en 2026, dejando al PSC en minoría y obligado a negociar cada decisión.
De cara a las elecciones de 2027, se espera un escenario abierto y sin mayorías claras, con un voto cada vez más centrado en la gestión municipal que no en el eje ideológico. Los principales debates girarán alrededor de la capacidad de gobernar en un consistorio fragmentado y de ejecutar los proyectos de ciudad.
Transformación del Centro Histórico (PMII, Plan de Barrios)
El proyecto más importante actual es el Programa Memoria de Intervención Integral (PMII) del Centro Histórico, con una inversión prevista de 12,5 millones de euros y pendiente de financiación definitiva. El plan, presentado en noviembre de 2025, prevé su ejecución entre 2026 y 2030.
Entre las actuaciones más destacadas se encuentra la construcción de un aparcamiento de cuatro plantas con 180 plazas en los antiguos juzgados, la rehabilitación de viviendas privadas y municipales, la renovación integral del alumbrado público y la sustitución de redes de agua y alcantarillado en diversas calles del casco antiguo. También incluye la recuperación de equipamientos como el Cinema Condal y la creación de nuevos espacios comunitarios y de formación.
Este proyecto es considerado el eje central de la transformación urbana de la ciudad y el principal elemento de debate político de cara al 2027.
Presupuesto municipal 2025 e inversiones
El presupuesto de la Paeria para el 2025 asciende a 21,9 millones de euros, con aproximadamente 1,9 millones destinados a inversiones. Las cuentas consolidan actuaciones ya en marcha en espacio público, equipamientos y servicios, con continuidad de proyectos de legislatura.
Entre las líneas de inversión destacan la mejora de calles y aceras, la renovación de zonas verdes y parques infantiles, la mejora de equipamientos deportivos y actuaciones en accesos y servicios urbanos.
Movilidad y proyectos estratégicos
Uno de los proyectos estructurales de debate a medio plazo es la integración urbana de la red ferroviaria y la reordenación del entorno de la estación de tren de Balaguer, así como la conexión con espacios industriales y logísticos de la ciudad. A pesar de no estar en ejecución inmediata, se mantiene como elemento clave de planificación urbana.
Renovación urbana y espacio público
De manera paralela, el Ayuntamiento impulsa actuaciones continuadas de mejora del espacio público, con renovación de calles, mejoras de accesibilidad, alumbrado y mantenimiento urbano en diversos puntos de la ciudad, configurando una estrategia de transformación progresiva y no concentrada en un único gran proyecto.
Balaguer llega al 2026 con un modelo de ciudad centrado en la regeneración del centro histórico, la modernización de servicios y una política urbana basada en actuaciones progresivas. En paralelo, el sistema político se mantiene fragmentado y dependiente de pactos, lo que convierte la gestión de los proyectos en el principal criterio de valoración del mandato y el eje central de las próximas elecciones.