Los departamentos de Servicios Técnicos y de Nuevas Tecnologías de la Diputación de Lleida han finalizado la instalación y puesta en marcha de un nuevo grupo electrógeno de 60 kVA en la cubierta del edificio de Rambla Ferran, 19, así como la incorporación de un sistema de conmutación y control de redes en el cuadro general del Palau de la Diputación. Esta actuación, con un coste de 87.507,56 €, garantizará un suministro eléctrico ininterrumpido y el correcto funcionamiento de toda la red digital del edificio.
En el acto de recepción de la obra han participado el presidente de la Diputación, Joan Talarn, el vicepresidente Agustí Jiménez y la diputada de Servicios Técnicos, Cristina Morón. También se formalizó la entrega de la documentación técnica, manuales operativos y protocolos de mantenimiento preventivo, paso clave para asegurar que el equipo funcione de manera óptima y pueda dar respuesta inmediata ante cualquier incidencia.
El presidente Joan Talarn ha subrayado que “debemos garantizar el funcionamiento operativo y los servicios que ofrecemos a los municipios, anticipándonos a posibles incidencias. Esta actuación responde precisamente a esta necesidad: prevención y preparación tecnológica”.
El vicepresidente Agustí Jiménez ha destacado que “la nueva instalación refuerza la seguridad y la fiabilidad de toda la infraestructura digital y asegura que, pase lo que pase con el suministro eléctrico, los servicios tecnológicos continuarán operativos con normalidad total”.
Por su parte, la diputada Cristina Morón ha puesto en valor la coordinación entre equipos técnicos y ha señalado que “esta instalación es fruto de una planificación cuidadosa, priorizando la prevención y la anticipación ante posibles incidentes”.
La incorporación de este sistema de protección permitirá salvaguardar el hardware y la información crítica alojada en los Centros de Procesamiento de Datos, mantener operativos los servicios informáticos y plataformas digitales sin interrupciones y, al mismo tiempo, asegurar que los ayuntamientos y entes locales que dependen de los servicios tecnológicos de la Diputación puedan continuar atendiendo a la ciudadanía con normalidad.
