Lleida vivirá una velada musical cargada de simbolismo con la interpretación de la Novena Sinfonía de Beethoven, en un concierto que se plantea como un clamor por la paz y la memoria histórica. La actuación tendrá lugar el 21 de marzo en el Auditorio Enric Granados, a cargo del Orfeó Lleidatà y la Orquesta Sinfónica de Sant Cugat, bajo la dirección de Salvador Brotons.
Un concierto con raíces históricas
La propuesta conmemora un episodio marcado por la historia: el 18 de julio de 1936, coincidiendo con el inicio de la Guerra Civil, Pau Casals y Conxita Badia ensayaban esta misma sinfonía en el Palau de la Música Catalana. Aquel concierto, sin embargo, nunca llegó a celebrarse.
Ahora, 90 años después, esta obra universal vuelve a sonar con un mensaje vigente: la defensa de la paz y la fraternidad humana.
Una gran producción musical
El concierto reunirá una destacada formación artística, con la participación del Cor Quodlibet y un reparto de solistas:
Elena Mateo (soprano), Anaïs Masllorens (contralto), Jordi Casanova (tenor) y Joan Garcia (barítono).
También tomarán parte el director del coro, Pol Pastor, y Albert Santiago, al frente del Coro Quodlibet.
El programa incluirá dos piezas de Ludwig van Beethoven:
- Obertura “Leonora” núm. 3
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Sinfonía núm. 9 en Re menor, op. 125
Mucho más que la “Oda a la alegría”
La Novena Sinfonía es una de las obras más universales de la historia de la música. Su famoso cuarto movimiento, con la “Oda a la alegría”, representa la culminación de un viaje musical y emocional que simboliza la unidad entre las personas.
Beethoven trabajó durante años en esta composición, buscando fusionar la voz humana con la orquesta para transmitir un mensaje profundo: que todos los seres humanos son hermanos.
Con esta interpretación, Lleida se convierte en escenario de un concierto que va más allá de la música: un recordatorio del pasado y una apuesta clara por la paz en el presente.
