"No al albergue": cientos de vecinos de Balàfia se manifiestan contra el proyecto del Hub Cívico

La movilización recorre varias calles del barrio de Lleida, con vecinos mostrando su apoyo desde los balcones y reclamando más transparencia en la gestión del espacio público y alternativas para la antigua escuela

19 de enero de 2026 a las 11:39h

Unas 350 personas volvieron a manifestarse este domingo en el barrio de Balàfia de Lleida para mostrar su rechazo al proyecto del Hub Cívic impulsado por la Paeria. La concentración arrancó en la plaza dels Països Catalans y recorrió varias calles del barrio del norte de la capital del Segrià, con gritos como “No al albergue, Balàfia no se vende” y “Balàfia decide”.

El proyecto prevé la construcción de un alojamiento temporal para personas sin techo en la antigua escuela del barrio, una ubicación que los vecinos consideran inapropiada. Algunos residentes han recordado que en el pasado se habían planteado otros usos para el edificio, como una biblioteca, espacios juveniles o instalaciones deportivas, pero consideran que la Paeria no ha tenido en cuenta alternativas. Durante la marcha, diversos vecinos mostraron su apoyo desde los balcones, haciendo sonar cacerolas y exhibiendo pancartas reivindicativas

Los organizadores insistieron en que la protesta es estrictamente vecinal y apartidista, a pesar de la presencia de políticos del PP, VOX y Aliança Catalana. También anunciaron la creación de una nueva plataforma ciudadana para canalizar las protestas y recoger formalmente las 4.000 firmas contra el Hub Cívic, algunas de las cuales ya había empezado a recopilar el Partido Popular hace un año.

La plataforma ha anunciado una nueva manifestación para este domingo, 25 de enero, y ha advertido que “continuarán las protestas hasta que la Paeria retire definitivamente el proyecto”. Paralelamente, el centro cívico del barrio ha acogido una reunión con vecinos que ven con buenos ojos el proyecto, mientras la asociación de vecinos recoge opiniones antes de posicionarse oficialmente.

Los impulsores de la protesta también han querido desmarcarse de cualquier acusación de racismo o aporofobia, afirmando que Balàfia es un barrio con gran diversidad cultural y que la protesta solo defiende la dignidad vecinal.