El Ayuntamiento de Mollerussa ha puesto en funcionamiento esta semana dos cámaras más de videovigilancia móviles para detectar conductas incívicas por un mal uso de los contenedores de recogida de la basura. Estos dos nuevos aparatos complementan los dos que se utilizan para esta función ahora, uno fijo y otro itinerante, los cuales han incidido en tres áreas conflictivas diferentes desde octubre de 2020. Entonces entraron en funcionamiento y han permitido poner más de 52 denuncias por parte de la Policía Local por una infracción que se sanciona con 100 euros de multa.
La cámara itinerante que ya estaba en funcionamiento en la calle de Enric Granados ha sido reubicada en otra área conflictiva localizada en la ronda de Sant Pere, mientras que las nuevas se han instalado en dos zonas en las cuales también se había detectado una creciente problemática por un continuado mal uso como son la avenida del Canal y la avenida de la Generalitat. Cabe apuntar que todas las ubicaciones están debidamente señalizadas para que los usuarios tengan conocimiento.
El objetivo del Ayuntamiento con esta actuación es prevenir este tipo de conductas incívicas que pueden causar problemas de salubridad en el municipio y a la vez hacer pedagogía entre la ciudadanía de la necesidad de hacer un buen uso de los contenedores. Asimismo, quiere ser también una medida que pretende detectar situaciones de desbordamiento por si es necesario incrementar la frecuencia del vaciado. Los vecinos por su parte rechazan el uso de cámaras para ser controlados y exigen al Ayuntamiento que cumpla con sus propias obligaciones realizando correctamente la retirada de los desechos de forma diaria, algo que no siempre es así y que según ellos es el principal causante de este tipo de situaciones.
Esta actuación forma parte del Plan de Civismo municipal que puso en marcha una campaña para prevenir el mal uso de los contenedores con la cual se consiguió llegar a 68 comunidades vecinales y reducir las áreas conflictivas detectadas.
