Llegamos al ecuador de la legislatura, una legislatura fuertemente marcada por la pandemia. ¿Cómo valora estos dos primeros años de gobierno en el Ayuntamiento de Lleida?
Sin duda, la situación sanitaria por la Covid-19 ha cambiado los paradigmas, de aquí y de todas partes, y nos ha hecho abrir la mirada. Contábamos con dificultades, pero nadie contaba con esta pandemia mundial. Se han tenido que atender las necesidades surgidas y dar respuesta a coyunturas totalmente nuevas e imprevistas. Mi misión ha sido, es y será defender y representar los intereses de Lleida y actuar como alcalde del conjunto de la ciudadanía.
En este último año y medio hemos redescubierto valores como la solidaridad, el sacrificio y la resiliencia. Hemos articulado redes de apoyo que han contribuido a superar juntos este bache y la colaboración entre administración, tejido empresarial, entidades y la ciudadanía nos ha servido para una mejor lucha por la salud y por la continuidad de la actividad de la ciudad.
Este es ahora el reto, la reactivación económica, social y cultural, en la que ya estamos trabajando. Hemos determinado un plan de trabajo, con propuestas del Ágora postCovid y la Mesa Transversal para la Recuperación de la ciudad, y ya hemos puesto en marcha diversas acciones para hacerlo efectivo.
Los estragos que ha provocado la pandemia en la economía han sido muy importantes. ¿Qué medidas se han planteado desde el Ayuntamiento de Lleida para reactivar la economía?
Lleida ha sufrido las consecuencias, como en todas partes. Algunos datos que ponen sobre la mesa los estragos de la pandemia son, por ejemplo, los del paro. De marzo de 2020 a mayo de 2021, 16.266 leridanos y leridanas han sido afectados por los ERTE y 2.425 han perdido el trabajo. Esto significa que una de cada cuatro personas trabajadoras ha visto afectada de una manera u otra su trabajo, y varios sectores empresariales han pasado por dificultades extremas. Es cierto que ahora, en verano, el paro ha bajado, pero los datos siguen siendo negativos, respecto a hace dos años, antes de la pandemia. Además, hay que ver la repercusión anímica, como los confinamientos, las medidas, la pérdida de seres queridos, etc. han impactado en nuestra salud mental.
En Lleida, el confinamiento del pasado julio dejó el ánimo especialmente tocado. Ante el sentimiento de irritación, de desesperanza, debemos lanzar un mensaje de optimismo para que todo ello se vaya superando poco a poco y con el apoyo mutuo, de toda la comunidad. Con la reanudación progresiva de la actividad y unas medidas menos restrictivas, ya se empieza a ver luz al final del túnel.
Hay dos prioridades. Una son las políticas sociales, que se han acentuado con familias que han tenido que recurrir por primera vez a estos recursos. Por eso debemos trabajar para no dejar a nadie atrás. La otra es la reactivación del tejido económico, con el que he estado en contacto permanente para plantear acciones conjuntas y afrontar los retos de futuro, que nos ayuden a salir de la crisis.
Desde que llegó a la alcaldía, se ha tenido que concentrar en los efectos de la pandemia. ¿Cuáles son los proyectos que tendrán prioridad esta segunda parte del mandato?
Mantenemos los ejes principales del Pacto de Entendimiento, a pesar de que se han tenido que reconducir algunas directrices para superar los efectos de la pandemia, así como los cambios en la estructura de gobierno. Tenemos un triple objetivo. A corto plazo, trabajar por el bien común de los ciudadanos y ciudadanas de Lleida. A medio plazo, construir una Lleida más justa, saludable, emprendedora y valiente Y, finalmente, planificar la Lleida del 2030 que nuestros hijos e hijas se merecen. La reconstrucción de nuestra sociedad debe ir de la mano de la Agenda 2030 y de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, basados en las personas, la prosperidad, la paz, las alianzas y el planeta. Es la agenda de la reconstrucción postCovid.
El objetivo es sentar las bases para convertir la ciudad en la capital AgroBioTech del sur de Europa dentro del plan de reactivación económica. Lleida debe ser un referente en la manera de poner la tecnología al servicio del sector agroalimentario y de la economía verde y provocar simultáneamente mejoras en otros sectores. Lleida ya es el epicentro del segundo nodo tecnológico del Principado, con más de 160 empresas TIC y 2.000 profesionales, una atractiva plataforma logística, ciudad universitaria y polo cultural y de investigación científica. Y debe potenciar sus capacidades para atraer inversiones, retener el talento joven y reforzar la oferta educativa, de ocio, cultural y de tiempo libre de la ciudad. Prevemos un cambio de era marcado por la emergencia climática y por la transformación digital.
Debemos dar impulso al ecosistema innovador del sector agroalimentario y la bioeconomía; reimpulsar el Parque Científico y Tecnológico; formar en nuevas habilidades digitales y crear nuevos espacios para el desarrollo y crecimiento de actividades económicas. Algunos ejemplos de proyectos que se implantarán a corto plazo son el FabLab, previsto en el antiguo Mercado del Pla, o el Plan de Transformación Digital, para disponer de una administración personalizada, proactiva y eficiente. Se deben sumar los esfuerzos para obtener los fondos Next Generation. La Paeria ha identificado 14 proyectos propios y 7 de organismos vinculados, presupuestados con 124,64 millones de euros.
Y también hay que tener en cuenta el nuevo ecosistema de Promoción Económica, que se ha erigido para reforzar el liderazgo de la ciudad y la nueva etapa de GlobaLleida, que ha reconducido el rumbo, para ser más eficiente y útil en el propósito de mejorar las políticas de promoción económica en el territorio.
El XXI será el siglo de las ciudades y las poblaciones de tamaño mediano como Lleida tienen mucho que decir, por sí sola y en el marco de su área de influencia.
Recientemente se ha roto el tripartito en el Ayuntamiento de Lleida y han dejado de ostentar la mayoría. ¿Cómo prevén gobernar a partir de ahora?
Nuestra voluntad es seguir gobernando preservando los ejes programáticos determinados en el pacto de gobierno y en el Plan de Acción Municipal, y trabajaremos para garantizar la gobernabilidad de la ciudad y el desarrollo de los compromisos compartidos en este nuevo escenario. Tal como explicamos en su momento, se ha acordado con el Comú de Lleida un proceso de salida responsable y con el compromiso de hacer un traspaso efectivo y correcto, para que lo que cuenta es seguir atendiendo las necesidades de la ciudadanía.
No hay tradición de gobiernos de coalición en este país y gobernar con un modelo de pacto no es fácil y hace establecer una comunicación constante y de rendir cuentas entre los integrantes. Lo más importante es que supimos ponernos de acuerdo cuando tocaba, para salir adelante.
El proyecto de Torre Salses está en medio de la ruptura del pacto de gobierno. ¿Cómo está actualmente este tema, teniendo en cuenta que han dejado claro que no es este el modelo comercial que quieren para la ciudad?
Nuestra premisa es defender el comercio de la ciudad y la calidad de vida y, para nosotros, esto pasa por un modelo comercial vertebrado y cohesionado en la trama urbana de Lleida, un sistema comercial dentro de la ciudad. Nuestra apuesta se centra en hacer realidad el Plan de la Estación, que, además, contribuiría a dinamizar la rambla de Ferran y establecería una mejor conexión de Pardinyes con el centro de la ciudad. Este posicionamiento es el que hemos mantenido ante las entidades comerciales y el que ha prevalecido ante las 600 personas que hicieron alegaciones al proyecto de Torre Salses. Con este impulso, se unen sinergias con el comercio tradicional y las zonas comerciales que hay, en los diferentes barrios, sin comprometer la movilidad.
En la Junta de Gobierno Local del 14 de julio pasó un trámite preceptivo y obligatorio dentro de la tramitación de un expediente urbanístico al que le quedan varios pasos aún para concretarse definitivamente. Nos mantenemos en la misma posición de no asumir más compromisos que los estrictamente marcados por la normativa y de oponernos a los trámites o modificaciones que nos permita la ley.
Tenemos muchos proyectos por delante que queremos poner en marcha en este camino de reconstrucción de la ciudad. El comercio es uno de los sectores que más ayudas y apoyo necesita, siendo de los que más ha sufrido las consecuencias de la Covid-19. Los centros comerciales en las afueras de las ciudades son ya un modelo caduco –Francia y Estados Unidos son ejemplos claros-. La renovada Concejalía de Promoción Económica también se alinea en este sentido. Por eso, nos hemos puesto al lado de las asociaciones y el tejido comercial y promoveremos todo aquello que permita avanzar hacia un modelo cercano y conectado, con las personas y el comercio local y de proximidad en el centro.
La construcción del Museo de Arte Jaume Morera es otro de los proyectos importantes. ¿Cómo será este museo y cuánto prevén que esté listo?
El nuevo museo dispondrá, por primera vez en sus más de cien años de historia, de una sede definitiva en el corazón de la Rambla de Ferran de la ciudad de Lleida, a partir de la rehabilitación y adecuación del edificio de la antigua Audiencia. Esta sede no sólo dará solución a las tradicionales carencias que ha sufrido el Museo de Arte Jaume Morera, sino que lo situará como un elemento fundamental del imaginario de la ciudad en relación al reconocimiento de su historia reciente y su identidad, en este caso a través de las artes visuales y el patrimonio artístico moderno y contemporáneo.
El Plan de Museos de la ciudad de Lleida preveía que el Museo de Arte Jaume Morera se convertiría en el museo de arte moderno y contemporáneo de Lleida. La ciudad dispone de la colección artística del Museo, que es referencial cuando se trata de explicar y comprender el hecho artístico de época moderna y contemporánea en Ponent y en Cataluña. Con esta operación no estamos hablando de un simple traslado del Museo de Arte Jaume Morera a un nuevo emplazamiento, sino de la conclusión de una larga etapa a partir de la cual el museo se transformará en un centro de conocimiento de la cultura visual de nuestro tiempo con una misión renovada, en nuevo espacio abierto a la ciudadanía, con nuevos contenidos e interacciones sociales, artísticas y culturales.
La intervención arquitectónica, diseñada por el arquitecto municipal Jaume Terés, tiene por objetivo reconfigurar y reformular el edificio, que tiene aproximadamente 3500 m2 y se distribuye en seis plantas, para dotarlo de una nueva singularidad. El proyecto también plantea una museografía flexible, modular y plenamente accesible como elementos identificadores del nuevo Museo. Las prospecciones arqueológicas que se han hecho han sacado a la luz nuevos restos de las antiguas curtidurías, del siglo XIII, que supondrán un valor añadido al edificio.
Las obras del nuevo museo comenzaron en abril de 2019 por parte de la empresa constructora adjudicataria, la UTE formada por Arnó, Sorigué y Romero Polo. Se prevé que el edificio esté disponible durante el otoño de 2022, momento a partir del cual se prevé la implementación de la museografía y el traslado de las colecciones para su posible apertura al público durante los primeros meses de 2023. El presupuesto del proyecto supera los 6 millones de euros de los cuales 5 millones corresponden a la rehabilitación y adecuación del edificio. El proyecto cuenta con la complicidad y la financiación del Ayuntamiento de Lleida, la Diputación de Lleida, la Generalitat de Cataluña, el Ministerio de Fomento (a través del 1,5% cultural) y de la Unión Europea (a través de los Fondos Feder).
¿Cómo está funcionando la ruta por el Centro Histórico recientemente estrenada?
Pues está teniendo buena acogida. La visita se ha empezado a hacer este mes de julio, todos los lunes. La procedencia es variada, tanto del Estado español como de Cataluña. Los y las turistas encuentran la iniciativa muy interesante, ya que es una buena alternativa al día de cierre de los monumentos y museos (los lunes es el día de descanso semanal).
Este año, con la pandemia, hemos notado que las procedencias del Estado español se han modificado y han aumentado en relación a otros años. Está claro que se hace más turismo interior. Aparte de los ya habituales turistas del País Vasco, Valencia y Madrid, nos visitan de otros lugares como Castilla y León, Castilla la Mancha y Andalucía.
No olvidemos que la oferta turística de Lleida se complementa con otras propuestas, como las actividades en el Castillo templario de Gardeny, que siempre ofrece novedades; guías a la Seu Vella, la City Tour... y el Bus Turístico, que permite disfrutar de la ciudad con un recorrido panorámico.
