María Pilar Callejero ha tomado posesión este miércoles como nueva comisaria jefa provincial de la Policía Nacional en Lleida, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar el cargo. Con este nombramiento, releva al comisario Antonio Royo, que fue destituido a mediados de diciembre, solo una semana después de ser designado, después de que se hiciera pública una condena por acoso sexual en el año 2003.
Durante el acto institucional celebrado en la subdelegación, el jefe superior de la Policía Nacional en Cataluña, Manuel Rodríguez Jiménez, destacó que tres de las cuatro comisarías provinciales de Cataluña están lideradas por mujeres, mientras que el delegado del gobierno español, Carlos Prieto, reivindicó el peso creciente del “poder femenino” dentro del cuerpo policial. La nueva comisaria juró el cargo ante más de un centenar de asistentes y recibió el bastón de mando, en un acto en el que se atribuyó el retraso en el nombramiento a cuestiones administrativas y no se hizo referencia explícita a la polémica anterior.
El mismo Carlos Prieto remarcó la importancia simbólica y real de este cambio, subrayando que el 75% de las comisarías provinciales catalanas están en manos de mujeres, y agradeció la tarea del excomisario José Manuel Garcia Catalán, jubilado recientemente. Por su parte, el alcalde de Lleida, Fèlix Larrosa, celebró que la ciudad tenga por primera vez una comisaria mujer y remarcó la importancia de continuar reforzando la seguridad pública.
En su discurso, Callejero, nacida en Zaragoza y con una larga trayectoria iniciada en 1990, definió su regreso como su “Ítaca profesional” y asumió el cargo con sentido del deber y determinación. Destacó que su objetivo es garantizar una actuación basada en el compromiso, la dignidad, la coordinación y el servicio a la ciudadanía, subrayando que la función policial es no solo jurídica, sino también profundamente humana, y comprometiéndose a trabajar con rigor, profesionalidad y sentido de la justicia.
Durante el acto, también se expusieron datos sobre la actividad policial. Carlos Prieto defendió el proceso de regularización como una herramienta para ordenar derechos y evitar la explotación, y destacó que el año pasado se expulsaron 441 delincuentes multireincidentes en Cataluña, con casi un centenar más en lo que llevamos de año, así como la desarticulación de decenas de grupos criminales.
Finalmente, se puso énfasis en la lucha contra el narcotráfico y el tráfico de seres humanos. En la demarcación de Lleida, se llevaron a cabo diversas operaciones contra el cultivo y distribución de marihuana con miles de plantas incautadas y varias detenciones, mientras que en el ámbito del tráfico de personas se impulsaron numerosas investigaciones y se desarticularon grupos criminales. En este contexto, se destacó especialmente la operación “Apocalipsis”, relacionada con la explotación de mujeres, una problemática que las autoridades consideran una de las formas más graves de criminalidad actual.
