El Aula Magna del Institut d'Estudis Ilerdencs ha sido este viernes el escenario de la presentación del libro 'Los Girona. La gran burguesía catalana del siglo XIX', de la historiadora Lluïsa Pla Toldrà. El acto ha sido presidido por el presidente de la Generalitat de Catalunya, Pere Aragonès, y ha contado con la participación del presidente de la Diputación de Lleida y del IEI, Joan Talarn, y de la directora de Pagès Editors, Eulàlia Pagès, además de la autora.
También han asistido el vicepresidente de la Diputación, Agustí Jiménez; la vicepresidenta del IEI y diputada Estefania Rufach, y las diputadas y diputados Sandra Marco, Jordi Verdú, Òscar Martínez, Fermí Masot y Antoni Carré, además de José Crespín, subdelegado del Gobierno del Estado en Lleida, Montse Bergés, delegada del Gobierno de la Generalitat en Lleida, diputados y diputadas en el Parlamento de Catalunya, presidentes de diferentes Consejos Comarcales, alcaldes/sas y directores/as de diferentes servicios territoriales de la Generalitat, entre otros.
Pere Aragonès ha destacado en su parlamento que el libro de Lluïsa Pla “nos ayuda a entender el país que somos hoy, pero también nos da las claves que nos deben ayudar a construir un país mucho mejor” y a hacer una nueva reindustrialización. Un país, ha dicho, que “debemos construir a partir de la autoestima colectiva”, aunque la coyuntura general es extremadamente compleja.
El presidente de la Generalitat ha precisado que la Catalunya de los Girona no tenía ninguna de las condiciones que los expertos consideraban que debía tener para ser un país industrializado (no tenía carbón, no tenía una gran capacidad de producción agraria, no tenía un estado,...). Y a pesar de ello, lo consiguió gracias a “una mezcla de talento y por tanto, de capacidad de sacrificio de la ciudadanía; por una apertura de la economía catalana al mundo (el capital que no ponía el estado se obtenía a través de las exportaciones); y por la capacidad de innovación”. “Estos tres elementos, hoy siguen siendo los ingredientes que debemos tener sobre la mesa para afrontar los nuevos cambios económicos y la nueva reindustrialización del país”, ha remachado Pere Aragonès.
El presidente ha dicho que el libro también ayuda a ver el cambio de un país que, a lo largo de todo el siglo XIX, va tomando conciencia colectiva, un hecho que se traduce en que “una parte muy importante de la burguesía catalana intenta cambiar el estatus, intenta que el Estado español, que era un estado con una visión muy de base agraria, pasara a ser un estado que favoreciera la industrialización”. Fue al no salirse con la suya, al ver que “no pueden cambiar el estado, apuestan por tener un proyecto propio para Catalunya, asumiendo un proyecto de catalanismo político y que también tiene raíces populares y que, con el tiempo, ha evolucionado hasta el catalanismo de hoy, que es plural, que es diverso, pero que ha tenido su centro de acción en Catalunya”. La burguesía, con los Girona al frente, va “construir en Catalunya aquellas condiciones que no se habían conseguido a través del Estado”, de manera que “se moderniza el país desde Catalunya, no esperando que el Estado lo hiciera. Todo ello nos enseña el país que hoy somos”.
“Y hoy Catalunya afronta un nuevo proceso de reindustrialización, y lo debemos hacer con aquellos ingredientes que son propios, que teníamos y que hicieron posible la industrialización de Catalunya” ahora hace más de dos siglos: “el talento, la apertura al mundo con la internacionalización de la economía, y la innovación”. Una reindustrialización que, ya detallado Aragonès, debe ser “verde, digital y debe abarcar el conjunto del territorio y el conjunto de la economía productiva. La reindustrialización en todo el país debe servir de tractor para el resto de sectores, para la modernización, para aumentar la productividad y la prosperidad compartida”.
El presidente de la Generalitat no ha querido olvidar “la aportación de la clase trabajadora en aquel proceso de industrialización”, una clase trabajadora con base en Barcelona y en el Vallès pero formada por contingentes de personas migradas desde Ponent. “No es casual que los grandes líderes del sindicalismo y de la izquierda política a principios del siglo XIX y al inicio del XX fueran de las tierras de Lleida”, como es el caso de Salvador Seguí o Lluís Companys, ha recordado Pere Aragonès.
Por su parte, Joan Talarn ha remarcado que la familia Girona “encabeza la profunda transformación de unas llanuras de Lleida semiáridas y en gran parte estériles”, fruto “de uno de los principales valores de nuestra historia: su tejido social y económico comprometido con el desarrollo de la nación”. Es este compromiso lo que llevó a los Girona a explorar el aprovechamiento hidroeléctrico del Pirineo; crear red ferroviaria; hacer canales de riego como los de Urgell; implantar colonias agrícolas y tecnificar el campo, eso sin olvidar su tarea de mecenazgo y de promoción de grandes empresas y equipamientos culturales que perduran en el tiempo. De todo este esfuerzo colectivo habla un libro que es el resultado “de un trabajo doctoral rigurosamente elaborado por una persona de esta casa”, ha remarcado Joan Talarn en referencia a Lluïsa Pla, a la cual ha felicitado.
El libro sigue la progresión de más de cuatro generaciones de la familia Girona, en un viaje que abarca un siglo y medio de una etapa capital de la historia de Catalunya y Europa, la correspondiente al punto álgido de la primera revolución industrial, y en que los Girona jugaron un papel clave, hasta el punto que vertebraron un gran proyecto que, con la colaboración de la sociedad catalana, convirtió Catalunya en un país industrial moderno. Temas como la relación entre la formación de capital humano y la innovación, la internacionalización empresarial, el impacto a largo plazo de las crisis o el papel de la banca en el crecimiento forman parte del análisis de la autora.
Lluïsa Pla i Toldrà (Bell-lloc d'Urgell, 1962) es Doctora en Historia por la Universidad de Barcelona. Desde 1990 se ha dedicado a la investigación científica y a la docencia universitaria. En el ámbito de la Historia Económica, ha sido profesora de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Barcelona (UB), del Departamento de Economía de ESADE (Universidad Ramon Llull) y de Economía y Empresa de la Universidad Oberta de Catalunya (UOC). Su trabajo de investigación de mayor amplitud, al que ha dedicado los últimos años, ha sido el proceso de formación de la gran burguesía catalana, a partir del estudio de la familia Girona. Ha publicado varios artículos sobre la burguesía de negocios y la historia empresarial y financiera. El año 2012, la Fundación Noguera le concedió el premio a la mejor tesis doctoral de Historia Moderna y Contemporánea.