Unidad móvil de control de la contaminación atmosférica en el Secà de Sant Pere

04 de julio de 2021 a las 13:02h

El Secà de Sant Pere acoge desde el pasado martes, 29 de junio, la Unidad Móvil 4 de Control de la Calidad del Aire de la Generalitat de Catalunya, que permanecerá temporalmente en este lugar de la ciudad hasta finales de julio.

Su función es complementar el alcance de la Red de Vigilancia y Previsión de la Contaminación Atmosférica (XVPCA). Lleida está situada en la Zona de Calidad del Aire 14: Terres de Ponent, que incluye dos estaciones fijas de la Red de Vigilancia y Previsión de la Contaminación Atmosférica (XVPCA), una en Juneda, y otra en la ciudad de Lleida, en el cruce de la calle Bisbe Irurita y la avenida de Pius XII.

Las Unidades Móviles permiten completar los datos obtenidos de las estaciones fijas, obteniendo mediciones directas de calidad del aire en lugares donde no se controla habitualmente. Así, en Lleida, en 2019 ya se dispuso de una unidad móvil que se instaló en la Plaza del Trabajo. Ahora, los datos de la unidad móvil del Secà permitirán aportar información de la calidad del aire en otra zona de la ciudad de características muy diferentes.

La Unidad móvil está equipada con analizadores automáticos y captadores manuales y sensor para las variables meteorológicas. Concretamente el vehículo instalado dispone en el interior de un laboratorio de trabajo donde se montan los equipos, los sistemas auxiliares y el mobiliario. Cuenta con analizadores automáticos que permiten obtener mediciones de los contaminantes en tiempo real, concretamente de dióxido de azufre (SO2), óxidos de nitrógeno (NO, NO2, NOx), ozono (O3), sulfuro de hidrógeno (H2S), monóxido de carbono (CO), fracción PM10 del material particulado, y compuestos orgánicos volátiles (COV). También incluye analizadores manuales para captar muestras que se analizan posteriormente en un laboratorio. Básicamente los contaminantes que se analizan de esta forma son la fracción PM10 del material particulado y el benceno (C6H6).

El resultado de las medidas se conocerá pasado el verano, ya que una vez recogidas todas las muestras se llevan al laboratorio donde se analizan para extraer conclusiones.

La presencia en el aire de contaminantes puede perjudicar la salud de las personas, afectar al medio ambiente y, en definitiva, reducir la calidad de vida. Por eso, es importante conocer el estado de la calidad del aire, su evolución en el tiempo y su variación en función de las condiciones meteorológicas.

La calidad del aire de la ciudad de Lleida es bastante buena en general, según las medidas sobre contaminación atmosférica recogidas por la estación fija ubicada en la calle Bisbe Irurita. Todos los parámetros que se estudian están dentro de la normalidad y se encuentran por debajo de los límites establecidos por la legislación y sólo se dan superaciones puntuales, sobre todo de partículas PM10, a menudo asociadas a episodios de intrusión de polvo africano, o de ozono, durante los períodos de mayor insolación de los meses de verano.

Cabe señalar que, en casos de estabilidad atmosférica e inversión térmica, durante estos días los valores de los contaminantes pueden aumentar, porque quedan concentrados a nivel del suelo. Es entonces, cuando estos valores se sitúan por encima de los umbrales de alerta, cuando se activan las actuaciones para comunicar a la ciudadanía la situación, para que adopten medidas de autoprotección (evitar calles de más tráfico, reducir el uso de vehículos de combustión, etc.) y cuando se empiezan a adoptar medidas para evitar la producción de partículas en suspensión, como suspender las obras que producen polvo o el uso de sopladores para la limpieza urbana.

Sin embargo, como remarca el concejal de Transición Ecológica, Sergi Talamonte, "es necesario seguir mejorando la calidad del aire en la ciudad, ya que existen nuevos estudios que relacionan directamente el incremento de la mortalidad con la calidad del aire y esto hace que cada vez la normativa sea más estricta". Evitar las afectaciones a la salud y la reducción de las emisiones de gases con efecto invernadero "es un elemento clave en la lucha contra el cambio climático, que implica asumir un modelo de movilidad sostenible y favorecer la transición hacia una economía baja en carbono", concluye Talamonte.

El Ayuntamiento de Lleida está trabajando para mejorar de forma generalizada la calidad del aire de la ciudad y adoptar las medidas preventivas y de saneamiento más adecuadas para la protección y la mejora de la calidad del aire con acciones múltiples como la declaración de Lleida ciudad 30, promover los desplazamientos a pie o en bicicleta, incorporar vehículos eléctricos o híbridos en las flotas municipales y de autobús, o fomentando la instalación de placas solares.

Paralelamente, la Paeria también quiere mejorar el conocimiento sobre la situación real de la calidad del aire en Lleida y, en este sentido, se prevé la realización de diferentes estudios de investigación durante 2021 y 2022, que permitirán obtener una imagen global de la calidad del aire en la ciudad y valorar el origen de ésta.

Esta información será de gran importancia para valorar las actuaciones a realizar para mejorar la calidad del aire en la ciudad y para empezar a planificar la futura zona de bajas emisiones de Lleida, ya que la Ley 7/2021, de 20 de mayo, de cambio climático y transición energética, prevé que los municipios de más de 50.000 habitantes adopten planes de movilidad urbana sostenible que introduzcan medidas de mitigación que permitan reducir las emisiones derivadas de la movilidad, incluyendo, el establecimiento de zonas de bajas emisiones antes de 2023.

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