La Unidad de Aguas de la Diputación de Lleida ha reanudado los controles analíticos que el servicio dispensa durante el año por el territorio y que quedaron paralizados por la crisis provocada por la pandemia de la COVID-19.
La paralización de la actividad fue debida a la voluntad de prevenir cualquier tipo de contagio al personal de la Unidad y de evitar al máximo la proliferación del virus, dado el riesgo que suponía tener que desplazarse por todo el territorio. Sin embargo, se han garantizado todos los controles analíticos de urgencia, ya sea por incumplimientos o por anomalías analíticas de las muestras que ya se habían recogido previamente a la crisis. Todos estos procesos se hicieron de acuerdo con los criterios de la Agencia de Salud Pública de Cataluña.
Al tratarse de un servicio esencial, pasadas casi cinco semanas desde el inicio de la crisis sanitaria y de acuerdo con la Agencia de Salud, se ha decidido reanudar la recogida de muestras programadas para el mes de abril, concentrándolas durante la segunda quincena del mes. Esto supondrá que se recojan 280 muestras de agua, distribuidas entre todas las comarcas de Lleida, en función del número de habitantes y el volumen de agua suministrada a cada red de distribución.
Desde la reanudación se priorizan los controles en los depósitos de cabecera o las estaciones de tratamiento de aguas, así como los controles en las redes de distribución de todos los municipios. Quedan pospuestas los análisis en edificios públicos, o sea, guarderías, escuelas y centros cívicos, entre otros, dado que permanecen cerrados por la crisis sanitaria.
Para poder realizar los trabajos de recogida de muestras, se ha procedido a equipar al personal de la unidad con los EPI correspondientes, con el fin de proteger al personal y evitar al máximo el contagio.
De acuerdo con la legislación vigente, se comprobarán los parámetros microbiológicos (bacterias coliformes, escherichia coli, enterococos, etc.) que pueden representar un riesgo para la salud de las personas, así como parámetros físicos y químicos (como por ejemplo: turbidez, conductividad, pH, amonio, etc.), además del nivel de desinfectante en el agua (cloro residual libre y combinado).
Una vez se vayan recibiendo los resultados de las muestras recogidas, y en el caso de detectarse algún incumplimiento analítico, habrá que proceder a recoger una contramuestra, con el fin de confirmar o no el resultado obtenido previamente.
Durante estos días, dos equipos se encargan de la recogida de muestras y se cuenta con la colaboración de personal de los Consejos Comarcales de Pallars Jussà, Sobirà, Alt Urgell, Cerdanya y Alta Ribagorça.
También hay que destacar la implicación de los laboratorios que prestan los servicios de análisis, dado que también han sido declarados servicio esencial.
La finalidad de todo ello es la de garantizar la protección de la salud de todos los ciudadanos con un adecuado control de la calidad del agua destinada al consumo.
