Lleida homenajeará a unas 600 personas que han muerto durante el confinamiento en la ciudad

24 de junio de 2020 a las 16:52h

Unas 600 personas que han muerto durante el confinamiento en la ciudad de Lleida y que no han podido ser despedidas tal y como sus familias y amigos habrían deseado a causa de la Covid-19, serán homenajeadas el próximo sábado en un acto promovido por el Ayuntamiento de Lleida en su memoria y que lleva por título "Suspiros de paz". El Ayuntamiento de Lleida recuerda que es necesario inscribirse previamente en el link http://paeria.cat/sospirsdepau.html  para facilitar la organización de la distribución de los asistentes de acuerdo con las medidas de prevención vigentes.

Con este homenaje, que conducirá Remei Capitan, de la empresa Agradecimientos, la Paeria quiere ofrecer, en nombre de toda la ciudad, un espacio y un momento de cariño, de acompañamiento y de consuelo a las leridanas y los leridanos que se han visto afectados por esta situación.

Aparte del homenaje público, que tendrá lugar el sábado 27 de junio, a las 20.30 h, en el Parque de La Mitjana. el Ayuntamiento de Lleida quiere que la memoria de estas personas perdure en el tiempo y se ha creado una escultura en su recuerdo, obra del artista Erik Schmitz, que se ubicará finalmente en el cementerio.

El acto contará con diferentes interpretaciones musicales y de danza e intervendrán representantes del mundo sanitario, de las familias y el autor de la escultura, además del paer en cap de Lleida, Miquel Pueyo.

Escultura de homenaje

Erik Schmitz, nacido en Alemania y afincado en Ivars d'Urgell, cultiva especialmente la escultura pero también se expresa con grabados, pinturas y murales.

La escultura en homenaje a las personas que han muerto durante el confinamiento está realizada principalmente con piedra y también incluye una parte de metal y un olivo. Se trata de una estructura horizontal con una base de piedra, que forma una isla con la silueta del término municipal de Lleida.

En el interior de la isla, un acento de metal –para simbolizar el alma de las personas desaparecidas- llena una cavidad que representa el vacío que han dejado. A su lado, el olivo, icono de paz, recuerda a las personas que han muerto, la amplitud de su número y la diversidad generacional. La piedra, predominante en la escultura, es una expresión de eternidad y de la solidez del recuerdo que dejan.

La escultura mide 3,43 m de longitud, 1,5 de anchura y se eleva 0,60 m sin contar la altura del olivo.

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C CIUTAT
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