El Refugio de los Peludos, nombre con el que se conoce desde hace unas semanas el Centro de Acogida de Animales de Compañía (CAAC) de Lleida, permanecerá abierto todo el mes de agosto. Como explica el concejal de Transición Ecológica, Sergi Talamonte, «la Paeria quiere seguir fomentando las adopciones de los gatos y perros residentes durante el verano, estación en la que aún hoy, desgraciadamente, muchas mascotas son abandonadas por sus propietarios». Desde el Refugio se anima a las familias que lo deseen a adoptar un perro o un gato, a la vez que se hace un llamamiento a que no haya abandonos de animales.
Aquellos interesados en sumar un nuevo miembro a sus hogares deberán pedir cita previa a través del teléfono del centro, el 973 263 505. Una vez llegados a las instalaciones, se les asesorará sobre cuál de los peludos se adecua mejor a sus necesidades y estilo de vida.
Todos los animales del Refugio de los Peludos se entregan esterilizados, debidamente identificados con microchip, libres de parásitos y con la cartilla de vacunas al día. En el caso de adoptar un cachorro, el nuevo propietario deberá firmar un compromiso de esterilización para llevar a cabo la operación cuando su edad lo permita.
Actualmente el centro dispone de una veintena de gatos y una setentena de perros en adopción. Muchos de los canes residentes están considerados como potencialmente peligrosos, hecho que obliga al adoptante a disponer de una licencia especial y un seguro a su nombre. Estos trámites dificultan a menudo la salida de estas razas del Refugio de los Peludos, aunque en la gran mayoría de casos se trata de perros dóciles y afectuosos. Es por ello que el personal del centro facilitará en todo lo posible las adopciones de estos animales para que puedan retomar su camino junto a un nuevo compañero de vida. El recinto está ubicado en la partida La Caparrella de Lleida y para llegar tan solo hace falta seguir las indicaciones que se encuentran en internet.
El Refugio de los Peludos ha reforzado esta semana la atención a los perros y gatos
Lo hace con una veterinaria a media jornada y con la recuperación del quirófano y la sala de curas. El espacio, desde hace muchos años en desuso, se ha limpiado intensivamente y se ha equipado para poder mejorar la atención a los animales, que podrán recibir pequeñas curas, vacunaciones, castraciones y desparasitaciones a cargo de personal propio. Solo será necesario desplazarlos a otro centro veterinario en caso de intervenciones más graves.
