La Fiesta de Sant Jaume llega a su momento culminante este fin de semana con la tradicional Romería de los Farolillos, una celebración que llenará de luz las calles del centro histórico y que mantiene viva una leyenda vinculada a la ciudad desde hace siglos.
Los farolillos volverán a ser los grandes protagonistas de Lleida este fin de semana. La Fiesta de Sant Jaume, una de las celebraciones más singulares del calendario festivo leridano y reconocida como Fiesta Patrimonial de Interés Nacional, vivirá sus actos centrales con la tradicional Romería de los Farolillos de Sant Jaume.
La jornada más esperada será el viernes 24 de julio, cuando pequeños y mayores volverán a salir a la calle con sus farolillos para participar en una de las imágenes más emblemáticas del verano en la ciudad. Antes de la romería, a las siete y media de la tarde, la parroquia de la Mare de Déu del Carme acogerá la Misa de los Farolillos de Sant Jaume, que dará paso a la bendición de los farolillos.
A las ocho y media de la tarde comenzará la romería desde la Rambla de Ferran. El séquito festivo recorrerá las calles del centro histórico con la participación de los Bastoners del Pla de l’Aigua, los Cavallets, los Capgrossos y los Gegants de la Paeria, así como la Banda Municipal de Lleida y la imagen de Sant Jaume.
El recorrido llegará hasta la capilla de Sant Jaume del Peu del Romeu, uno de los espacios más vinculados a esta tradición. Allí, los gigantes Jaume I y Lionor ofrecerán su baile de honor y se vivirá uno de los momentos más simbólicos de la fiesta.
Más allá del acto festivo, la Romería de los Farolillos representa un encuentro intergeneracional en el que los niños y las familias son los principales protagonistas, manteniendo una tradición que pasa de padres a hijos y que forma parte de la identidad cultural de Lleida.
La celebración tiene su origen en una antigua leyenda según la cual Sant Jaume, durante su paso por Lleida, se hirió un pie mientras caminaba de noche y unos ángeles le iluminaron el camino con farolillos para ayudarle a continuar su peregrinaje. Esta historia dio lugar a la devoción por el Peu del Romeu y a una fiesta que, con el paso de los años, se ha convertido en uno de los símbolos del patrimonio popular de la ciudad.
Los actos continuarán el sábado 25 de julio, día de Sant Jaume, con diferentes actividades alrededor de la capilla del Peu del Romeu, incluido el repique de campanas de la Seu Vella y de Sant Llorenç y la clausura de la fiesta con la plegaria al apóstol y el canto de los Goigs de Sant Jaume.
Además de la tradición, el fin de semana también ofrecerá otras propuestas culturales, como una nueva sesión de cine al fresco en el Museo del Agua, con la proyección de El médico a las diez de la noche.
Con los farolillos como hilo conductor, Lleida volverá a iluminar sus calles para recordar que las tradiciones populares continúan siendo un espacio de encuentro, memoria e identidad colectiva.
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