El Centro Histórico de Lleida se transformará este otoño con una gran instalación textil creada de manera colectiva por 92 mujeres voluntarias. Se trata de un velo de sombra elaborado con piezas de ganchillo dentro del programa Lleida Cuida, que este año llega a la tercera edición con la actividad Tejiendo el Centro Histórico.
La obra se instalará en la calle Cavallers, desde la esquina con la calle Mayor hasta el entorno del Parador de Lleida, coincidiendo con la Obertura del Centro Histórico. La inauguración está prevista para el 18 de septiembre.
La alcaldesa accidental, Cristina Morón, y el concejal de Participación y Derechos Civiles, Roberto Pino, han visitado el taller en el Palau de Vidre, impulsado desde las concejalías de Participación Ciudadana y Feminismos.
Morón ha destacado que el proyecto se consolida como una propuesta de ciudad con vocación intercultural, intergeneracional y comunitaria. Según ha explicado, la instalación no solo servirá para transformar visualmente una parte del Centro Histórico, sino también para generar sombra, promover la convivencia y reforzar los cuidados.
“Lleida es una ciudad cada vez más calurosa y esta iniciativa contribuye a proteger a las personas”, ha afirmado. “Es una iniciativa que une y que trabaja por la ciudad”, ha añadido.
Cientos de “cuadrados de la abuela”
El velo estará formado por cientos de piezas de ganchillo, concretamente los conocidos “cuadrados de la abuela” o Granny Squares. Cada pieza se hace individualmente y después se une al resto para crear una obra de grandes dimensiones. El concejal Roberto Pino ha remarcado que la instalación convertirá la calle Cavallers en un símbolo visible de participación ciudadana y cohesión social.
Este año, además, el proyecto incorpora por primera vez una dirección artística profesional, sin perder la esencia comunitaria. La dirección corre a cargo de Rosa Àngela Galindo Zarco, presidenta de AMEXELL y fundadora de Crochet de la Rouse, que acompaña a las participantes en el proceso creativo y técnico.
Galindo ha definido la iniciativa como una muestra de “amor por la ciudad, por Lleida”.
Inspiración en las cerezas de Lleida
La instalación de este año se inspira en las cerezas de Lérida, uno de los frutos más representativos del territorio. Esta referencia quiere conectar el patrimonio agrícola y cultural de la ciudad con una obra hecha por mujeres de diferentes edades, orígenes y trayectorias vitales.
El proyecto está coorganizado con la Asociación Mexicana de Lérida, AMEXELL, y la Asociación de Monitores y Educadores de Lérida, AMELL, dos entidades que refuerzan la dimensión intercultural de la propuesta.
Talleres abiertos y con servicio de cuidado de niños
Los talleres continúan abiertos a nuevas participantes y se hacen en el Palau de Vidre los martes de 10 a 12 h y los jueves de 18 a 20 h. No es necesario tener conocimientos previos de ganchillo, ya que el aprendizaje se hace de manera compartida.
Más allá de la creación artística, Lleida Cuida plantea estos espacios como puntos de encuentro para compartir experiencias, generar vínculos y favorecer el bienestar emocional. El proyecto también incorpora medidas de conciliación, como un servicio de cuidado de niños durante los talleres.
Esta tercera edición da continuidad a las experiencias anteriores en la Mariola y en el Secà de Sant Pere, que dieron lugar a nuevos espacios comunitarios vinculados a la formación, la costura y la participación vecinal.
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