Cientos de visitantes, muchos procedentes del extranjero, aprovechan las horas previas al eclipse total de sol para visitar la Seu Vella y otros puntos turísticos destacados de Lleida. En un mes de agosto en el que habitualmente el turismo es escaso, la ciudad se ha llenado hasta límites insólitos, con una ocupación hotelera del 100%.
Las 11.500 plazas habilitadas en los espacios oficiales de observación —la Seu Vella y el campo de los Mangraners— están completamente agotadas desde hace días. Esta situación ha generado quejas entre algunos visitantes consultados por la ACN, que han denunciado la falta de información y previsión adecuada.
Colas para conseguir gafas homologadas
Además, en menos de dos horas se agotaron las 3.000 gafas homologadas repartidas gratuitamente este miércoles por la mañana en el Palau de la Paeria y en la oficina municipal de turismo. A las 10 de la mañana, medio centenar de personas hacían cola buscando unas últimas unidades disponibles.
Ocupación hotelera inusual en pleno agosto
Glòria Esteve, directora del Hotel Real de Lleida, ha explicado a la ACN que su establecimiento está completo desde hace dos días gracias al interés generado por el eclipse: "Hace un año que la gente empezó a preguntar". La mitad de los clientes son nacionales mientras que el resto provienen principalmente del mercado francés.
Además, Esteve destaca que en un agosto habitual los hoteles tienen una ocupación entre el 45% y el 50%, pero esta semana se ha disparado por el fenómeno astronómico: "Hay mucha gente que ha llamado y se ha quedado sin habitación". Aun así, reconoce que si dispusieran de más plazas también las habrían podido llenar a pesar de los precios elevados. A partir de este miércoles, sin embargo, espera una bajada significativa en las reservas.
Dificultades para acceder a los puntos de observación oficiales
A primera hora de la mañana muchas personas intentaban asegurarse gafas homologadas ante la falta de existencias en ópticas, farmacias y comercios locales. En este sentido, Marc Boix, residente leridano, comenta: "El martes fui a varias ópticas sin éxito; hoy he llegado antes de que abriera la oficina municipal para garantizarme unas gafas". A pesar de ello, todavía no tiene claro dónde observará el eclipse porque "las entradas están agotadas", lo que le obliga a “improvisar”.
Dídac Cayuela, en situación similar, reconoce que se "durmieron un poco" buscando gafas, pero finalmente han conseguido en el Palau de la Paeria. Ellos prevén trasladarse hasta Montoliu para presenciar el fenómeno desde el campo familiar.
También Rosa Noguero explica haber buscado sin éxito gafas "ni en la farmacia ni en la ONCE" hasta encontrarlas finalmente en la oficina municipal.
Visitantes internacionales atraídos por el fenómeno astronómico
La expectativa generada no solo afecta a locales sino también a turistas llegados expresamente para vivir este eclipse único. Un matrimonio sevillano formado por David Fernández y Vania Colina, aprovechando vacaciones próximas al noreste peninsular, coinciden con Lleida durante el fenómeno: "Es algo histórico aquí en España", afirma Fernández quien quiere conservar esta experiencia como un recuerdo estival especial.
Por otra parte hay casos como el de Irma Bikker, de los Países Bajos, quien ya vio un eclipse similar en 1999 en el norte francés y busca repetir aquella experiencia "muy especial" con su marido en un entorno más tranquilo.
Sin embargo hay voces críticas como la californiana Shannon Jones, quien lamenta no haber podido acceder a los principales puntos oficiales: "No parece que haya muy buena información sobre dónde ir", asegura Jones después de haber recibido indicaciones contradictorias sobre lugares adecuados. Afirma también: "Hemos venido aquí por primera vez y no me parece muy amable u hospitalario".
También destaca una pareja inglesa formada por Maria (lleidatana) y Stuart; él ya presenció un eclipse en el Reino Unido en 1999 recordándolo como “un espectáculo muy memorable”, mientras ella vive ahora esta experiencia totalmente nueva volviendo precisamente a su casa.
Puntos oficiales llenos y dispositivos especiales activados
El Ayuntamiento ha habilitado un total de 11.500 plazas repartidas entre los dos espacios autorizados —la Seu Vella y Mangraners— todas agotadas desde hace días. También se han adquirido 26.000 gafas especiales: 12.000 vinculadas a los tickets de acceso a los espacios observatorios y 3.000 distribuidas gratuitamente este miércoles pero ya agotadas.
El Ayuntamiento recomienda expresamente evitar desplazarse sin entrada a los puntos oficiales especialmente cuando estos presentan capacidad limitada como es el caso específico del recinto monumental. En Mangraners aún queda más margen, pero igualmente se desaconseja acudir sin reserva previa.
Movilidad garantizada con dispositivos reforzados
Lleida cuenta con un amplio dispositivo formado por unos 200 profesionales dedicados especialmente a garantizar la seguridad durante este fenómeno astronómico.
Se han puesto en marcha aparcamientos disuasorios así como autobuses lanzadera complementarios junto con líneas especiales del transporte público local orientadas exclusivamente a facilitar los desplazamientos durante todo el día.
Además se han preparado refugios climáticos teniendo en cuenta las elevadas temperaturas previstas durante la tarde.
Añadir La Ciutat como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad
