Lleida, motor del nuevo modelo de industria verde que quiere transformar Cataluña

El G10 ya despliega una estrategia basada en bioeconomía circular con proyectos reales en el territorio

29 de mayo de 2026 a las 11:53h

La Cámara de Comercio de Lleida ha acogido este jueves la presentación de la Declaración institucional del G10, que defiende un nuevo modelo de industrialización rural basado en la bioeconomía circular, la sostenibilidad y el aprovechamiento de los recursos naturales del territorio.

La propuesta busca reordenar el mapa productivo de Cataluña desde el mundo rural, con Lleida como territorio puntero en este proceso de transformación.

Empresas como ACTEL, la Asociación de Empresas de la Madera de Lleida, VEOLIA Biomasa y MOEVE han constatado que este modelo ya es una realidad en funcionamiento en la demarcación, con proyectos que transforman residuos y recursos agrícolas, ganaderos y forestales en energía y productos de alto valor.

Los sectores implicados abarcan desde el biogás y el biometano hasta la valorización de la madera, la biomasa forestal y los subproductos agrícolas.

Biopolígonos y nuevos espacios industriales

Uno de los elementos clave del modelo son los biopolígonos, espacios industriales especializados en bioeconomía. El caso de Alcarràs Bioproductors, el primer biopolígono operativo del Estado, ya es un ejemplo consolidado, mientras que otros proyectos en Balaguer y Montoliu de Lleida están en desarrollo.

Estos espacios permiten transformar problemas del sector primario, como los purines, en oportunidades industriales vinculadas a la descarbonización.

Recursos naturales con alto potencial

El modelo se basa en el aprovechamiento del capital natural del territorio. En este sentido, se ha destacado que cerca del 70% de los bosques de Lleida todavía no están ordenados, lo que limita su explotación sostenible y la prevención de incendios.

También se reivindica el potencial de los subproductos agrícolas como materia prima para nuevas industrias de bioplásticos, materiales o energía renovable.

Obstáculos a superar

A pesar del potencial del modelo, las empresas e instituciones han identificado diversos retos:

  • falta de capacidad técnica en los ayuntamientos para impulsar biopolígonos.
  • ausencia de infraestructuras de prueba para nuevas tecnologías.
  • falta de formación especializada en bioeconomía.
  • necesidad de incrementar la gestión forestal y la movilización de biomasa.

Para dar respuesta a estos retos, el G10 propone un paquete de actuaciones con una inversión prevista de 25 millones de euros, con apoyo de la Generalitat y fondos europeos en 2026.

Lleida, referente en economía verde

Los promotores defienden que Lleida ya es un referente en economía verde a nivel estatal, con un modelo que se está replicando en otros territorios.

Según los datos presentados, el territorio dispone de un gran potencial para producir biometano, energía renovable y materiales sostenibles, reforzando así su capacidad industrial y energética.

El G10, formado por instituciones públicas y privadas, defiende que la transformación ya está en marcha, pero que necesita aceleración institucional e inversión para escalar el modelo y consolidar Lleida como polo de bioeconomía circular.