La reforma del Palau de Vidre de Lleida y sus consecuencias

15 de noviembre de 2023 a las 11:09h

La ciudad de Lleida inició, hace dos meses, las obras de reforma del Palau de Vidre para mejorar la eficiencia energética y la accesibilidad del edificio de los Camps Elisis construido en 1965. El Palau de Vidre se encuentra en el parque de los Camps Elisis y está catalogado como edificio patrimonial por su valor histórico y arquitectónico.

Ocupando todo el espacio del desaparecido estanque de recreo, el entonces ingeniero municipal Josep Maria Cots Massana construyó una grandiosa estructura. El objetivo era disponer de un espacio cubierto para la cada vez más importante Fira de Lleida. En un principio, el edificio era abierto, pero tiempo después fue cerrado con vidrio, motivo por el cual se conoce como Palau de Vidre. Una singular construcción de estilo brutalista que llamaba la atención por las geometrías y volúmenes de la fachada principal y posterior.

Una fachada que, ahora, en la actualidad ya no tiene ni vidrios por la reforma que se está realizando en el edificio. La Paeria de Lleida adjudicó el pasado febrero a la UTE Romero Polo-Sorigué las obras de rehabilitación del Palau de Vidre, que tienen un coste de 5,8 millones de euros y están financiadas con una subvención de 3 millones procedentes de los Fondos europeos Next Generation.  Un proyecto de reforma que prevé una planta Baja polivalente con usos feriales y deportivos y una primera planta con una sala de conferencias, un espacio para entidades del barrio de Cappont y una zona de cotrabajo. Estos trabajos se alargarán un año y tendrán un coste de 6 millones de euros, la mitad de los cuales serán financiados con fondos Next Generation con el programa de Impulso a la Rehabilitación de los Edificios Públicos (PIREP).

Ibn Hazm, la comunidad musulmana más numerosa de Lleida busca un lugar de culto donde rezar

El inicio de las obras en el Palau de Vidre, durante el mes de septiembre, obligó a la comunidad musulmana Ibn Hazm a buscar un espacio de oración alternativo. La comunidad musulmana más numerosa de Lleida ha utilizado el edificio durante los últimos once años y en verano ha rezado provisionalmente en el pabellón 4 de la Fira de Lleida, después en un local de la calle Lluís Roca que la Paeria declaró ilegal en febrero, y más tarde rezaron en la canalización del río. Actualmente rezan en un cobertizo de la Fira de Lleida. Fue en 2012 cuando alquilaron en la Fira el Palau de Vidre después de que la Paeria cerrara la mezquita de la calle del Norte por exceso de aforo. Tenía que ser un local provisional, pero desde entonces había funcionado de forma ininterrumpida como oratorio.

De los 641.000 musulmanes que hay en Cataluña –254.000 con nacionalidad española- unos 53.000 viven en la provincia de Lleida. Gran número de ellos reside en la capital, especialmente en el Centro Histórico. Sin embargo, en la capital de la Cataluña interior no hay ninguna mezquita digna de este nombre.

Con el Palau de Vidre en obras gracias a los fondos Next Generation, la comunidad musulmana de Lleida se queda sin lugar para rezar. Cabe recordar que el miércoles pasado el gobierno municipal informó de que sacará a licitación una finca municipal del polígono Camí els Frares para construir un centro de culto con una concesión a cincuenta años. Lo anunció después de que la comunidad Ibn Hazm solicitara formalmente a la Paeria la licitación de un solar. Está valorado en 1.019.272,56 euros y la construcción del templo y las obras de urbanización deberá asumirlas la concesionaria, que deberá abonar un canon anual de 61.156,35 euros, que es el 6% del valor de la finca.

Según publica el diario Segre, la comunidad musulmana Ibn Hazm no ve mal ubicar una mezquita en el polígono industrial del Camí dels Frares, aunque harán una consulta entre todos sus fieles, este viernes, para decidir si presentan una oferta. Además, los empresarios del polígono ya se han posicionado en contra de ubicar este centro de culto en su zona, de la misma manera que se han posicionado los diferentes partidos políticos de la ciudad. Ahora, la comisión de Urbanismo debatirá la aprobación del pliego de condiciones para la concesión de uso privativo de esta parcela por un período de 50 años, que deberá ser aprobada en todo caso por el pleno municipal.