El gobierno de la Paeria de Lleida ha pedido "tranquilidad" a los vecinos del barrio de Cappont después de que el domingo hubiera de forma simultánea dos manifestaciones, una a favor y otra en contra, de la implantación de una mezquita en un local de la calle Alacant que ha sido comprado por la comunidad musulmana más numerosa de la ciudad, Ibn Hazm.
El alcalde Fèlix Larrosa ha asegurado que quieren garantizar la libertad religiosa y también el derecho a manifestación. En este sentido, ha asegurado que serán exigentes con el cumplimiento de la normativa por parte de la comunidad musulmana y ha recordado que hoy por hoy las condiciones planteadas para hacer el centro de culto, están permitidas. El centro no tendrá una capacidad superior a las 200 personas.
El alcalde de Lleida, Fèlix Larrosa, acompañado de los concejales Carlos Enjuanes y Cristina Morón, ha hecho una comparecencia extraordinaria este lunes después de las manifestaciones contrapuestas que hubo el domingo en Cappont en relación con la implantación de una mezquita en el barrio.
Según Larrosa, las manifestaciones son fruto del "miedo y los sentimientos" de los vecinos pero en cualquier caso ha defendido el derecho a manifestarse por cualquier tema de ciudad. Por eso ha asegurado que el gobierno municipal es "respetuoso" con lo que piensan los vecinos pero también ha pedido no "encender de forma permanente el espacio público compartido por miedos".
El alcalde ha querido tranquilizar a la ciudadanía y ha negado que haya preocupación en el gobierno municipal por estos enfrentamientos de opiniones. En este sentido, ha defendido la garantía del derecho a la libertad religiosa al mismo tiempo que se cumpla la normativa.
Por eso, ha reiterado que la propuesta de mezquita presentada por la comunidad Ibn Hazm cumple las condiciones de la norma aprobada en 2022 y por eso ha sido autorizada. Desde la Paeria, ha añadido, se velará por el cumplimiento de las normas para avanzar en un modelo de ciudad de "convivencia y diálogo".
El concejal de Derechos Civiles, Carlos Enjuanes, ha explicado las reuniones que ha mantenido con las diferentes partes desde que se autorizó el proyecto a principios de año. La primera fue con la Asociación de Vecinos de Cappont y la comunidad musulmana.
También se invitaron representantes de los propietarios de Alacant 9, que es la calle y bloque en los bajos del cual se hará la mezquita. A pesar de la "rumorología" que hacía días que corría, Enjuanes ha asegurado que la reunión fue positiva y sirvió para aclarar varios aspectos. Los vecinos pidieron rigor en el cumplimiento de las normas de "forma estricta" y por parte de la comunidad musulmana se acató el compromiso.
Aparte de esta reunión se hizo otra con representantes de otras comunidades de vecinos de la zona, comerciantes y entidades del barrio que según el concejal, también fue positiva y sirvió para aclarar dudas.