El Ayuntamiento de Lleida ha iniciado hoy las obras de reforma y rehabilitación energética del Palau de Vidre, una actuación que permitirá disponer de un nuevo espacio multiusos y que supone un primer paso para potenciar los Camps Elisis como “gran parque de la ciudad”, ha explicado el alcalde, Fèlix Larrosa.
“La voluntad del gobierno municipal es ganar más parque, hacer un equipamiento para el público familiar en el chalet modernista y también dar usos a los edificios anexos, como el de la Antorcha. Tenemos mucho trabajo por hacer, pero debemos convertir este espacio en un parque central para los leridanos y leridanas, recuperar la esencia con la que se hizo ya hace muchos y muchos años y, sobre todo, tener un parque como se merece la segunda capital de Cataluña”, ha afirmado Larrosa, que hoy ha presidido el acto de inicio de obras.
Larrosa, que ha estado acompañado en el acto por el teniente de alcalde Carlos Enjuanes y el concejal Jackson Quiñónez, ha añadido que el ayuntamiento está en conversaciones con el departamento de Cultura de la Generalitat para impulsar un espacio de lectura o biblioteca en el chalet modernista, que se integre en los usos del parque.
“Creo que esta debe ser una zona en la que la gente pasee con tranquilidad y pueda sentarse. Nos gustaría que hubiera hamacas y mesas en los jardines, que sea un espacio intergeneracional, de promoción de valores y de la cultura, donde pasen cosas y que recuperemos esta centralidad como gran parque de la ciudad, en conexión directa con el parque del río”, ha indicado. También se plantea ganar superficie de zona verde hasta el Canal.
Esta mañana se ha firmado el acta de replanteo que da inicio a las obras. El acto ha contado con la participación de los equipos técnicos y de los contratistas, la UTE formada por las empresas Romero Polo y Sorigué. Las tareas se centrarán ahora en el desmontaje y retirada de carpinterías, vidrios, mobiliario e instalaciones. Después se abordará el proyecto de reforma y rehabilitación energética en sí, orientado a mejorar la eficiencia energética del edificio, que ahora es muy baja, y otras mejoras de accesibilidad, habitabilidad, seguridad y conservación.
Está previsto que las obras estén terminadas a finales de septiembre del año que viene y cuentan con un presupuesto de 6 millones de euros, de los cuales el 50% es financiado por el Programa de Impulso a la Rehabilitación de los Edificios Públicos (Pirep) de los fondos Next Generation de la Unión Europea.
El proyecto
La calidad principal de la propuesta es el respeto a los rasgos característicos del edificio, a la vez que se le dota de elementos que favorecen la adaptabilidad de los espacios a las necesidades de la ciudadanía y la reducción del consumo energético, llegando a niveles de eficiencia por encima del 60%.
Entre las acciones que se contemplan se encuentran:
-la modernización de los sistemas de climatización
-la instalación de placas fotovoltaicas
-la sustitución de la iluminación por LED e incorporar más luz
-la transformación de espacios y ejes de comunicación
-el monitoreo de los consumos de agua
-la incorporación de un almacén de residuos para fomentar el reciclaje
-habilitar cargadores eléctricos para bicicletas
-la instalación de sistemas de control de la calidad del aire
-la digitalización del edificio
-la sustitución de la instalación eléctrica
Con estas actuaciones, el edificio garantiza que sea accesible, inclusivo y seguro. Uno de los aspectos que se quiere subrayar es su polivalencia, para dar servicio a eventos diversos y que se adapte a lo largo del tiempo a las necesidades de la ciudadanía. En la planta baja se mantienen usos feriales y también se prevén usos deportivos, mientras que en la planta primera habrá una sala de conferencias para 200 personas, un hotel de entidades y un coworking.
Arquitectónicamente, la propuesta genera un porche de acceso a la fachada oeste del pabellón que pone énfasis en la geometría de la estructura que lo caracteriza y crea un acceso principal y otro secundario por la fachada este.
Se genera un acceso a pie de calle en la planta baja, que permite la mejora de la accesibilidad, el control de accesos y generará unas grandes visuales del espacio interior. Será un espacio diáfano para usos feriales, entre otros, que contribuirá a impulsar y dinamizar los Camps Elisis.
