La Diputación ha incrementado en 4 años un 25% los fondos directos destinados a los municipios a través de los planes económicos

20 de enero de 2023 a las 20:06h

La Diputación de Lleida ha incrementado en un 25,70% el dinero directamente destinado a ayuntamientos y consejos comarcales respecto al mandato anterior, pasando de 153,6 millones de euros de los años 2015 a 2018 a 193,1 millones entre 2019 y 2022. Este incremento, en palabras del presidente de la Diputación de Lleida, Joan Talarn, incluye “un matiz fundamental que hay que retener siempre: que hablamos de todos los ayuntamientos y consejos comarcales como beneficiarios de manera equitativa, no de unos cuantos. Es decir, hemos demostrado que es viable y posible pasar de las ayudas directas discrecionales para unos cuantos a planes económicos de aplicación a la totalidad del mundo local”.

Joan Talarn lo ha explicado esta tarde en el marco del acto convocado por la plataforma alcaldes.eu en el Ateneu de Tàrrega, en el cual el presidente de la Diputación ha realizado el balance de la actividad respecto al mundo municipal y ha compartido debate con los representantes de las cuatro principales entidades municipalistas de Cataluña: la Federación de Municipios de Cataluña (FMC), con su vicepresidenta y alcaldesa de Tàrrega, Alba Pijoan; la Asociación de Municipios de Cataluña (ACM), con Maria Pilar Cases, miembro del Comité Ejecutivo y alcaldesa de Tremp; la Asociación de Micropueblos de Cataluña (MdC), con su presidente y alcalde de Torrebesses, Mario Urrea; y la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI), con la tesorera Elisabet Lizaso, alcaldesa de Camarasa. El acto ha sido conducido por el periodista Eduard Berraondo y ha contado con la asistencia de alcaldes y concejales de los diferentes municipios de Cataluña así como del mundo económico, político, empresarial y medios de comunicación.

 

El presidente Talarn, después de elogiar la gestión que las alcaldías tuvieron que hacer durante la pandemia de la COVID –“este hecho nos ha marcado el mandato completo, sino toda una vida”−, ha explicado que el actual mandato de la Diputación de Lleida se ha caracterizado por el reparto de los fondos a los ayuntamientos sobre bases equitativas, públicas, transparentes y objetivables, el respeto a la autonomía municipal y la aplicación de “criterios de discriminación positiva en favor de los municipios en riesgo de despoblación o que sufren el entorno negativo de vivir en el entorno de montaña, rompiendo de este modo un reparto falsamente igualitario en base a la población censada, ya que no son iguales los retos que afronta un municipio de 500 habitantes mal comunicado que una capital de 15.000 personas con servicios básicos mejor garantizados”.

Para Joan Talarn, “la política es el esfuerzo de hacer más fácil la vida de nuestros convecinos”, y “esta frase, que es a la vez un reto, este gobierno de la Diputación que tengo el honor de presidir la tenemos en el frontispicio de nuestra agenda diaria”.

 

El presidente Talarn ha detallado el incremento de los fondos de la Diputación al mundo municipal por comarcas. Así, el mundo local del Alt Urgell, “precisamente la comarca en la que anunciamos en su día la puesta en marcha de los criterios de discriminación positiva”, ha incrementado en un 47% la llegada de los fondos de la Diputación, que en cuatro años ha pasado de 10,5 millones a 15 millones y medio de euros. El Solsonès ha vivido un incremento del 56%, de 6,4 a 10 millones de euros. La Val d’Aran de un 66%, superando los 8,5 millones de euros de la Diputación. El Pallars Jussà ha recibido un 32% más y el Pallars Sobirà un 39% más, superando cada comarca los 11 millones de euros de fondos de la Diputación. La Cerdanya leridana ha recibido un 74% más y el municipio leridano de Gòsol en la comarca del Berguedà, un 81% más. Estos últimos son datos que, sumando en total 4,1 millones, experimentan un crecimiento porcentual muy elevado respecto a antes “porque son muestra de cuánto de cerca tenemos ahora estos municipios en nuestro imaginario leridano de la acción institucional”, ha remarcado Talarn.

Paradójicamente, es en otra comarca de montaña donde encontramos el único caso en el que la cifra es más baja: se trata de la Alta Ribagorça, con un 4,6% inferior al actual mandato, 160.000 euros menos producto de unas ayudas extraordinarias del año 2018. Aun con esto, los tres municipios ribagorzanos han recibido, de manera ordinaria, 3,1 millones de euros en cuatro años.

 

Respecto a los municipios de la plana de Ponent, “observamos que los incrementos más espectaculares de reparto de los fondos de la Diputación los encontramos en aquellas comarcas donde más se notaba la desinversión pública, las comarcas actualmente más afectadas por la despoblación” según Joan Talarn, como la Segarra, con un 49,7% más, las Garrigues, con un incremento del 32,4%, el Urgell, con un 30,9% de incremento, y la Noguera, que ha visto incrementado los fondos de la Diputación en un 26,9%.

“Estas comarcas reciben ahora aquello que antes les estaba vedado por norma, ya que la presencia de la Diputación se concentraba en las dos comarcas que, miradas en conjunto, menos han notado los efectos de los planes económicos, como son el Pla d’Urgell, con un incremento del 5,5% y el Segrià, que con 45,3 millones de euros en cuatro años supone un incremento del 3,7%. El sistema de ayudas directas discrecionales tenía esto: el dinero que unos ayuntamientos recibían los dejaban de percibir otros... Aun con esto, si entramos al detalle de estas dos comarcas, encontraríamos municipios del Pla d’Urgell o el Segrià que han incrementado en más del 50% las exiguas aportaciones esporádicas de la Diputación que percibían antes del cambio de modelo”, ha detallado Talarn, para asegurar que “este agravio comparativo histórico ha desaparecido y estas cifras demuestran que hemos gobernado teniendo presente la totalidad del territorio que conforman las comarcas de Lleida, Pirineo y Aran”.

 

El gran grueso de estos planes se han destinado a los gastos ordinarios, mantenimientos e inversiones de ayuntamientos y consejos comarcales, en un 40%, así como a inversiones y mejoras en materia de salud pública, el 25%. Los ejemplos son notorios, desde la construcción de plazas infantiles a los más de 100 kilómetros de tuberías de aguas, pasando por nuevos consultorios médicos, organización de ferias locales y la permanente puesta al día de los servicios que cada ayuntamiento ofrece a su ciudadanía, destacando el Plan de Caminos, con más 10 millones de euros; 6,5 millones para las guarderías; cerca de 6 millones para actividades culturales; 3,6 para economía baja en carbono; Deportes, Igualdad, ayudas contra los incendios forestales, a la campaña de la fruta y restauración de patrimonio.

Joan Talarn también ha reconocido que “la implementación de este sistema de reparto equitativo y transparente de las ayudas no ha sido fácil”, reconociendo que “gestionar planes con bases, convocatorias, plazos de exposición pública, resoluciones y pagos, todo esto fiscalizado al milímetro, tanto política como administrativamente hablando, ha generado momentos de cierto atasco que no ha contribuido a la agilidad que nosotros mismos nos habíamos impuesto”.

Aun con esto, ha precisado que “la activación de un sistema de anticipos generalizado, la concentración de conceptos que se pueden cobijar dentro de un mismo plan económico y la imparable digitalización de procesos que antes requerían de montañas de papel son la garantía de que no cejamos en el intento de modernizar la administración”.