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Junts per Catalunya permitirá que este viernes el pleno de la Paeria de Lleida apruebe la nueva Ordenanza de Civismo y Convivencia, un texto que incluye la prohibición de llevar prendas que tapen por completo la cara, como el burka o el nicab. La formación había optado por abstenerse en la comisión previa, pero ahora le dará apoyo después de que el gobierno del PSC haya aceptado 31 de las 55 enmiendas registradas y haya transaccionado 17 más.
Entre los cambios incorporados hay una precisión clave: la redacción de la prohibición sobre el burka se ha completado con la expresión "de acuerdo con la normativa vigente", pensada para adaptar el texto a una eventual regulación estatal.
La prohibición del velo integral, sin embargo, no es el motivo principal del apoyo
En cuanto al uso de estas prendas en el espacio público, la portavoz del grupo, Violant Cervera, ha subrayado que este no es el elemento central que explica el aval de Junts a la ordenanza. Aun así, ha insistido en que la formación está "en contra del burka" y que estos elementos no deberían verse en la vía pública. "Si una persona no puede salir de casa porque su hombre no le deja, eso significa otra cosa", ha afirmado.
Cervera ha detallado que Junts había planteado un texto alternativo sobre la vestimenta, pero finalmente ha aceptado una fórmula transaccionada con la incorporación de "de acuerdo con la normativa vigente". La portavoz ha recordado también que el Tribunal Supremo tumbó la prohibición del burka aprobada por la Paeria en 2010, al entender que no había competencias para regular cuestiones vinculadas a los derechos fundamentales.
Según ha explicado, esta nueva referencia abriría la puerta a modificar la ordenanza si más adelante el Congreso aprueba una regulación estatal. El pacto recoge que "queda prohibido llevar cualquier prenda de ropa, vestimenta u otra indumentaria que oculte el rostro en espacios públicos", pero matiza que la prohibición "no rige en lugares de culto, en espacios donde sea normal o habitual ir con el rostro cubierto en atención a los costumbres sociales aceptados o cuando se haga en ejercicio de un derecho fundamental de acuerdo con la normativa vigente".
La moción sobre lavabos y duchas públicas condiciona el voto
El apoyo de Junts a la ordenanza queda vinculado, sin embargo, a la aprobación de una moción para que la Paeria impulse lavabos y duchas públicas en la ciudad. La propuesta pide estudiar cuáles son los emplazamientos más adecuados para instalar estos servicios, pensados para personas vulnerables o que viven en la calle, pero también para cualquier vecino que los pueda necesitar.
En este ámbito, una de las enmiendas del grupo incorpora una disposición transitoria para que, mientras no existan estos equipamientos, no se sancione a las personas que hagan sus necesidades en la vía pública. La moción también reclama analizar dónde se podrían ubicar los nuevos servicios y revisar los espacios municipales que ya tienen lavabos, pero que no son accesibles a todas horas.
Según Junts, el gobierno municipal estaría de acuerdo con la iniciativa y el grupo confía en que el resto de fuerzas del pleno también voten a favor. Con todo, Cervera ha admitido que la propuesta todavía se tiene que acabar de perfilar con los servicios técnicos para determinar cómo se puede aplicar.
55 enmiendas y un acuerdo con el gobierno de Larrosa
La portavoz de Junts ha situado la limpieza, la seguridad y el civismo como las tres prioridades del partido en la ciudad y ha remarcado que el apoyo a la ordenanza no responde a ningún pacto político con el PSC. "Nosotros lo que decíamos era que queríamos ser los socios de la ciudad", ha dicho. Cervera ha defendido que el grupo apoya las iniciativas del ejecutivo que considera "positivas" y vota en contra cuando no comparte el contenido.
Junts registró 55 enmiendas al texto y la mayor parte han sido aceptadas o transaccionadas con el gobierno del alcalde Larrosa. La portavoz ha explicado que en la comisión se abstuvieron porque todavía mantenían "algunas dudas", sobre todo por el tratamiento de las personas vulnerables. Después, sin embargo, han añadido cinco nuevas enmiendas para reforzar esta protección y para garantizar que los servicios sociales se tengan en cuenta antes de abrir un expediente sancionador.
Actualizar una norma del 2007 y reforzar la pedagogía
Cervera ha defendido que Lleida necesita renovar una ordenanza que data del 2007 porque la ciudad ha cambiado y ha aumentado de población. A su parecer, el nuevo redactado simplifica el documento anterior y concreta mejor qué conductas pueden acabar sancionadas. Entre las aportaciones de Junts figuran la regulación de la reincidencia, los olores molestos, el juego en el espacio público y la incorporación de referencias al catalán.
La portavoz ha remarcado también que las ordenanzas no sirven solo para castigar, sino que tienen una función de "educar a la ciudadanía". Por eso, ha reclamado que la Paeria impulse pedagogía para que la población sepa qué prácticas se consideran incívicas y cuáles pueden ser objeto de sanción.
Otra de las propuestas de Junts es crear un canal de denuncia ciudadana para comunicar conductas incívicas reiteradas atribuidas a una persona concreta, de manera que los cuerpos de seguridad las puedan verificar. "No podemos tener un policía en cada puerta ni en cada esquina para poder detectar cuáles son los hechos incívicos", ha señalado. Por ello, Cervera ha apelado a la "corresponsabilidad" de los vecinos en el mantenimiento del civismo.